Lula estudia enviar militares para contener criminales

Lula dijo que el gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, le pidió formalmente auxilio militar y añadió que lo examinará el jueves con el ministro de Defensa, Waldir Pires, y los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas.
El presidente expresó que se propone tomar «una decisión en forma ordenada»y cuidadosa sobre lo que las Fuerzas Armadas pueden hacer para ayudar al combate a la violencia en Río».
«Vamos a tener que combatir eso con mucha firmeza, con mucha dureza, siempre con cuidado de no cometer injusticias, o sea, no ser tan duros como son ellos [los delincuentes] con nosotros», afirmó tras visitar el estadio Maracaná, uno de los que se utilizarán en los Juegos Panamericanos de julio. Desde febrero, aproximadamente 650 personas murieron en homicidios, incidentes o asaltos en Río de Janeiro, según estimaciones extraoficiales, y diversas organizaciones sociales se han movilizado para protestar contra la violencia.
Cabral pidió el martes el auxilio de los militares tras el asalto y asesinato de un agente de la Policía Militarizado (PM) encargado de sus hijos. Esa muerte elevó a 39 la cantidad de miembros de ese cuerpo muertos en lo que va del año.
«No voy a pasarme los cuatro años de mandato yendo a entierros», dijo Cabral, quien, al asumir en enero, pidió y obtuvo el envío de fuerzas federales para vigilar las fronteras del Estado por las que transitan armas, drogas y delincuentes.
Cabral aduce que la Policía local no cuenta con suficiente personal para enfrentar al crimen por sí sola.
Indicó que el estado tiene 38.000 policías militares y 10.500 policías cívicos para servir a una población de 15 millones de personas.
Sin embargo, no todas las voces oficiales están a favor del envío de militares a Río de Janeiro.
El ministro de Justicia, Tarso Genro, afirmó que los militares están entrenadas para otro tipo de acción.
Tarso afirma que la lucha contra la violencia depende de una combinación de acciones policiales y programas sociales. Sin embargo, recordó que cualquier decisión queda en manos de Lula da Silva.
«El presidente es el comandante supremo de las fuerzas armadas y va a evaluar la existencia de una situación excepcional», afirmó el funcionario.