Lula ya traza un plan para volver al gobierno en 2014

A diferencia de su «compañero» Hugo Chávez, Lula no pretendería una reelección permanente. El presidente brasileño apuntaría, según reveló el Folha de So Paulo, a dejar su puesto a un sucesor de confianza y a volver al poder sólo en 2014.

Para alcanzar eso, Lula quiere anular la figura constitucional que permite la reelección presidencial consecutiva -pa-ra evitar que su sucesor continúe en el cargo- y apuesta a tener suficiente éxito en este segundo gobierno para influir en su propia sucesión y ser candidato nuevamente en 2014.

Sin aún haber iniciado efectivamente su segundo mandato -todavía no formó el nuevo gabinete, por ejemplo- Lula está hoy en el centro de un torbellino de especulaciones sobre sus futuros pasos.

La información fue publicada por el columnista de Folha, Josias de Souza, que dice haberla obtenido de diálogos que el propio Lula mantuvo durante la cena con que el Partido de los Trabajadores (PT) celebró el viernes sus 27 años.

El diario Folha, que durante años fue el favorito de los seguidores del PT y de la izquierda brasileña en general, sugiere que el mandatario apuesta a dejar el período 2010-2014 a un aliado, que no necesariamente sería de su partido.

El más mencionado en ese sentido es el comunista Ciro Gomes, ex ministro de Integración Nacional y candidato presidencial derrotado en 2002. Dentro del PT, la elegida sería la ex alcaldesa de San Pablo Marta Suplicy, que ya tendría asegurado el ministerio de Educación o el de Ciudades en el gabinete.

El aniversario del PT, celebrado con una cena para 500 personas en Salvador, Bahía, puede considerarse una muestra de las diferentes líneas que pugnan hoy en el partido.

Haciendo gala de las influencias que conserva, allí se encontraba José Dirceu, el ex jefe de gabinete que renunció en 2005, luego de haber sido acusado de comandar una estructura de sobornos parlamentarios. Considerado el «monje negro» del primer gobierno de Lula, Dirceu se encuentra inhabilitado políticamente hasta 2015.

Para su rehabilitación, necesita que el Congreso apruebe un proyecto de ley que puede ser presentado por un único diputado. La mitad del camino ya estaría asegurada: Arlindo Chinaglia, flamante titular de esa cámara, es considerado un hombre de sus filas y se declaró a favor del perdón.

La Juventud del PT también le es favorable. Entonando el viejo himno comunista, militantes de esa rama entregaron el jueves pasado al ex guerrillero una foto suya en blanco y negro con la leyenda de «Amnistía ya».

Al inaugurar la cena del PT, Lula saludó puntualmente al «compañero Dirceu» y terció en la polémica entre su ministro y el acusado, al exhortar al partido a «terminar con la disputa interna». No obstante, al bajar del púlpito evitó por todos los medios aparecer en alguna foto con Dirceu.

Tras los festejos, la dirección nacional del partido emitió una resolución en la que exige «enfáticamente» al gobierno la reducción de la tasa básica de interés de la economía brasileña, pide un equipo económico sintonizado con el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) -anunciado por Lula en enero- y sugiere que quiere ocupar ministerios estratégicos, como el de Comunicaciones.

Una nueva oportunidad de discutir esos temas, así como la reelección de Lula, se da hoy en el III Congreso del PT, que debe pronunciarse sobre la posibilidad de que el presidente convoque libremente a plebiscitos para decidir grandes asuntos. Simultáneamente, Lula se reúne hoy también con los presidentes de los partidos aliados para discutir la avalancha de enmiendas (más de 700) que los parlamentarios presentaron a su PAC.

Este panorama parece darle la razón a un político del PT, que dijo recientemente: «Para empezar a hablar de reelección, el presidente primero tiene que ejercer su segundo gobierno. Todavía estamos esperando que empiece».