Luz verde de socios grandes del Mercosur a negociar TLC

“No queremos ser gendarmes de nadie», manifestó ayer el mandatario argentino desde Brasilia, donde se reunió con su anfitrión, Luis Inácio Lula da Silva. «Si Uruguay quiere un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, que lo haga», agregó, mostrando una actitud opuesta a la que tuvieron funcionarios de su gobierno cuando el ministro de Economía, Danilo Astori, lanzó al debate público la posibilidad de negociar un TLC con Estados Unidos.

«Argentina y Brasil están peleando para salir de una crisis económica muy profunda y, si no tienen los elementos para ayudar a Uruguay, no pueden impedirle hacer un buen negocio», declaró Kirchner a la agencia Télam, y agregó haber estado de acuerdo en ello con Lula da Silva.

Desde Brasil también había reaccionado el canciller Celso Amorín a la posibilidad de que Uruguay firme un tratado de forma bilateral.

En ese sentido, el canciller expresó que si Uruguay llega a ese acuerdo deberá abandonar el Mercosur, aunque también había admitido que los países grandes de la unión aduanera no estuvieron prestando la debida atención a sus socios menores.

Tanto las reacciones de Amorín como las de Argentina llevaron la semana pasada al canciller Reinaldo Gargano a aclarar a ambos países que el gobierno no estaba negociando un TLC con Estados Unidos.

Kirchner y Lula acordaron seguir trabajando para consolidar y ampliar el Mercosur «garantizando el beneficio adecuado a todos sus miembros” apelando a la “solidaridad” de las grandes economías.

Los socios grandes del Mercosur han mostrado en las últimas 24 horas una actitud más contemplativa con Uruguay y Paraguay, donde comenzó a discutirse seriamente la conveniencia de continuar integrando el bloque.

Varios miembros del gobierno uruguayo pusieron énfasis en la última semana en la necesidad de rediscutir el Mercosur para terminar con las asimetrías entre los grandes y los pequeños socios. Además de los insistentes reclamos manifestados en ese sentido por Gargano, las declaraciones más resonantes estuvieron a cargo del ministro de Ganadería, José Mujica, que la semana pasada disparó una fuerte crítica al asegurar que «el Mercosur no sirve pa’ un carajo».

Pero también desde la oposición surgió el llamado a solucionar las diferencias del bloque regional, cuando el presidente del Directorio del Partido Nacional, Jorge Larrañaga, señaló que «el Mercosur parece una olla de grillos, lo único que hace es parir conflictos permanentemente».

En la edición de la víspera del diario Clarin, el canciller Reinaldo Gargano reiteró que un TLC con Estados Unidos no está planteado y en política exterior “solo hay que escuchar las voces del presidente y del canciller”.