Macri confirmó su favoritismo al conquistar la jefatura porteña

Tal como preveían todas las encuestas, el empresario y actual diputado Mauricio Macri (PRO) se alzó ayer con la intendencia porteña tras batir en balotaje al oficialista Daniel Filmus por el 61% de los votos contra el 39% del paladín del presidente Néstor Kirchner.
Macri, presidente del club Boca Juniors y una suerte de émulo argento del italiano Silvio Berlusconi, logró así conquistar una ciudad que, si bien ya lo había coronado dos veces en primera vuelta (2003 y 2007), se le había escurrido de las manos en el segundo turno cuatro años atrás.

La diferencia entre ambos candidatos fue amplia, aunque terminó siendo sensiblemente menor que la registrada el pasado 3 de junio en la primera vuelta, cuando Macri había obtenido el 46% de los sufragios contra el escueto 23% del actual ministro de Educación de Kirchner, resultado que lo obligó a ir al balotaje.

Como vicejefa de gobierno fue electa la actual legisladora porteña Gabriela Michetti, que según varios analistas le dio un fundamental aire “humanista” a la candidatura del empresario. En silla de ruedas desde hace años por un accidente automovilístico, Michetti fue el contrapeso ideal de la ríspida figura de Macri, y junto con el asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba fueron los dos grandes responsables de haber perforado el hasta ayer durísimo y bajo techo electoral que tenía Macri en la ciudad.

Macri logró el triunfo encabezando un partido en el que conviven sectores de la derecha eclesiástica argentina, partidarios de la mano dura ligados al falso ingeniero Juan Carlos Blumberg, hombres de la economía liberal y antiguos aliados del ex presidente Carlos Menem.

El resultado posiciona claramente al ganador como el principal referente de la oposición a Kirchner a escala nacional. Fuentes del gobierno, sin embargo, aseguraron a El Observador que el escenario que se abre de ahora en más no es muy distinto del que imaginaban meses atrás. “Nosotros siempre creímos que la política argentina iba camino a la división en dos grandes bloques, uno de centroizquierda y otro de centroderecha. Claramente estamos a la cabeza del primero, y con este resultado Macri asoma como el referente del segundo. Ojo, no nos cae mal este escenario: nosotros necesitamos una figura central en la oposición con la que discutir, debatir y polarizar”, ensayaron.

Macri asumirá la jefatura de gobierno porteña el próximo 10 de diciembre, el mismo día en que lo harán las autoridades nacionales que se impongan en los comicios presidenciales de octubre.

En estos meses, deberá organizar una transición ordenada con el actual jefe comunal, Jorge Telerman, un pintoresco dirigente peronista que en pocos meses pasó de aliado de Néstor Kirchner a socio político de la ultra opositora Elisa Carrió. Entre los temas más urgentes, deberán conversar sobre el presupuesto para el año que viene que, valga paradoja, será propuesto y aprobado por esta administración pero ejecutado por la de Macri.