Macri ganó por goleada la elección porteña

Escrutado el 80% de los votos, la diferencia de Macri con Filmus, de 21 puntos, se confirmó mucho mayor de lo previsto. El balotaje entre ambos será el próximo 24 de junio.

Al parecer, todo indica que el margen que logró el presidente de Boca Juniors es irremontable y genera preocupación entre los hombres cercanos al presidente Néstor Kirchner, de cara a los comicios presidenciales de octubre.

La victoria de Macri deja varias señales para tener en cuenta en la política argentina en este momento y uno de los puntos centrales es que no se pudieron imponer los aparatos políticos, como el que presentó el oficialismo para apuntalar a Daniel Filmus, y también la decadencia generalizada de los partidos tradicionales.

En esta elección a jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, ni el peronismo ni el radicalismo tuvieron candidatos propios sino que las distintas estructuras de esas agrupaciones se fueron mezclando entre el PRO, el partido de Macri, el Frente para la Victoria del presidente Kirchner con Filmus como candidato y en la Coalición Cívica, del tercero Jorge Telerman, que obtuvo el 20,5% de los votos, pese al apoyo de Elisa Carrió.

Las elecciones porteñas marcan el giro de una parte del electorado argentino hacia una postura política más centrista, alejada del discurso «progresista» con el que se abanderó el Gobierno Nacional desde el 2003.

Se estima que semejante diferencia alcanzada por Macri generó un clima de malhumor y fastidio en el oficialismo, más allá de que anoche Filmus y otros integrantes del Gobierno destacaban el segundo lugar obtenido y que lo mantienen en carrera. Sin embargo, la diferencia parece irremontable y de hecho, algunos especulan o que Filmus se bajará o que entregará al abandono la campaña.

La pregunta es cómo votará en segunda vuelta el electorado que eligió a Telerman, pero se estima que aún cuando una parte de esos ciudadanos respalden a Filmus, la posibilidades de obtener el primer puesto frente a Macri son remotas. Telerman fue duramente criticado por Filmus y el propio Kirchner durante la campaña.

El problema que se presenta al kichnerismo es de cara a las elecciones presidenciales del próximo mes de octubre, porque una derrota en la segunda vuelta podría marcar un panorama bastante más complicado para Kirchner de lo que se cree.

Casi son seguridad, la candidata oficialista para octubre será la senadora Cristina Fernández, esposa del presidente.

Según las últimas encuestas, la senadora se ubica primera en la intención de voto pero surgen algunas dudas si realmente le alcanzará el margen para triunfar en primera vuelta.

Además, a partir del triunfo de Macri se abre el abanico de candidatos a presidente que podrían hacer una cierta pulseada frente al oficialismo. En primer término habrá que ver qué pasa con la candidatura de Ricardo López Murphy, también del PRO y uno de los primeros en llegar al búnker de Macri anoche para festejar.

Parece paradójico que con una economía que crece al 8% anual, con baja del desempleo y mejora del poder adquisitivo, el electorado haya optado por una postura de centro-derecha.

O quizás también es un reflejo que los argentinos y particularmente los porteños, ven que la situación en general es mucho más complicada de lo que reflejan los números del gobierno de Kirchner.