María Dolores Benavente

La asesora de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay, la Economista María Dolores Benavente, fue consultada telefónicamente en la mañana del jueves por el programa El Péndulo a los efectos de contar con una opinión autorizada sobre la marcha de nuestra economía, así como también respecto a las posibles consecuencias que la crisis que se ha desatado en los Estados Unidos pueda repercutir en nuestra calidad de vida. Diario Salto trae un resumen de la charla mantenida con María Dolores Benavente en Turística Radio.

«En realidad -comenzó su análisis la Ec. Benavente- esta crisis demostró ser mucho más fuerte, mucho más profunda y mucho más contagiosa de lo que originalmente uno podría haber pensado. Al principio pensamos que se iba a circunscribir al ámbito hipotecario de EEUU, después se dio que no, que contagió a muchos bancos, después se vio que contagió a otros países, después se vio que estaba provocando recesión en otros países, y así se generalizó. O sea, una vez que empieza y los contagios se hacen tan rápidos y tan profundos también en países de Europa, en Japón, en economías emergentes, en la propia China que es una nueva potencia y un gran consumidor, entonces ahí la cosa se generaliza. Nosotros tenemos una cierta invulnerabilidad financiera porque el Gobierno no tiene necesidades apremiantes de créditos, porque el Banco Central reperfiló los vencimientos de la deuda, eso lo aclaró ayer el nuevo Ministro de Economía. Además, estamos captando algunos depósitos de otros países que ven a Uruguay como un país serio, que aún en plena crisis pasada respondió con seriedad a sus compromisos. Por ese lado por ahora estamos bastante bien, eso no quiere decir mucho, porque el capital es lo más cobarde que hay, ante un susto cualquiera o si Argentina entra en una debacle, eso nos puede arrastrar. Lamentablemente no nos podemos mudar, estamos acá y estamos en esta región que es tan volátil, Brasil esta teniendo problemas, Brasil tiene los fundamentos económicos mucho mas sólidos que Argentina, no va a tener tanto problemas.

– Usted estuvo en Salto el pasado 28 de agosto para dar una charla donde adelantó que la crisis hipotecaria norteamericana iba a sacudir tarde o temprano a nuestra economía. En esa oportunidad usted sostuvo además que pese a que estamos en un buen momento histórico en cuanto a precios y no tanto por la colocación de volumen de nuestros productos en el exterior, había deberes que el gobierno no estaba realizando.

– En realidad, no hay mucho misterio. Mire, si usted gasta más de lo que tiene, usted lo arregla de tres maneras posibles. La primera manera es con más impuestos, el gobierno ha gastado más de lo que va a empezar a recaudar, pues la recaudación se va a enlentecer porque la economía se esta enlenteciendo, no ahora, no ya, pero se va a endentecer. Entonces, si comprometió más gasto de lo que va a poder enfrentar, ahí no tiene otro camino, o aumentar impuestos y uno de esos impuesto puede ser la inflación, porque la inflación es el peor de los impuestos que castiga a los más débiles, no tiene solución parlamentaria. En fin, o aumenta impuestos -uno de ellos puede ser la inflación- o reduce gastos. O la tercera alternativa, se endeuda, que los economistas decimos que endeudarse no es más que tirar la pelota para adelante pero a la larga o a la corta eso va a ser o más impuestos o menos gastos, o sea en algún momento a esa deuda se va a tener que pagar y hasta capaz que es peor la cosa si usted se endeuda con una tasa de interés superior al crecimiento de la economía, hace explosivo el problema. Entonces, cuando el Ministro anuncia, como anunció ayer, que no va a recortar los gastos comprometidos en la rendición de cuentas, que no va a aumentar los impuestos, que va a defender la moneda, o sea que no va haber inflación, pero que vino con un paquete de más de mil millones comprometido o apalabrados con organismos multilaterales, nos está diciendo que la solución por la que optaron fue la deuda.

– Perdón, ¿qué nos está diciendo?

– Que la solución por la que optaron es la deuda, y eso es patear para adelante, o sea, es menos bienestar futuro, porque en algún momento va a haber que pagar más impuestos o reducir gastos o tener más inflación y es menos bienestar capaz que para dentro de 4 o 5 años o dentro de 3 años, pero lo cierto es que es la manera tradicional en que Uruguay resuelve las cosas. Lamentablemente lo que va de este Gobierno, el gasto se ha aumentado US$ 2700 millones, entonces no hay recaudación que aguante en tasa de crecimientos normales. Con esta tasa de crecimientos espectaculares que estábamos teniendo aguantaba cualquier cosa, pero cuando la economía se enlentesca, la recaudación se va a enlentecer y no vamos a poder afrontar los nuevos gastos. Entonces acá no hay mucho misterio, lamentablemente se va a optar nuevamente y se va a patear la pelota para adelante, y ojo que ésto no es una crítica a este gobierno porque lo han hecho prácticamente todos los gobiernos, con la única excepción de la crisis pasada que hubo que tomar medidas mucho más duras porque entre otras cosas el crédito se nos había colapsado.

– El Ministro García acaba de volver de los EEUU y según se informa la recaudación que logre la DGI en los próximos meses será clave para el gobierno y en caso que la caída de los ingresos que es lo que usted estaba hablando recién se produzca, el Ministerio de Economía prevé disparar una serie de medidas que detenga los efectos de la crisis. Un punto a favor se dice, que permite tener cierto margen, es que el comercio se encuentra diversificado.

– Sin dudas, yo creo que muchas cosas hizo bien este gobierno, una de ellas fue el reperfilamiento de la deuda externa, entonces nosotros no tenemos vencimientos como tiene Argentina el año que viene que son vencimientos que los va a ahogar. El Banco Central y el Ministerio reperfilaron la deuda y realmente que no tenemos una necesidad urgente de crédito, en momentos en que el crédito está más caro y más escaso, eso primero y segundo. Después de la crisis, como MERCOSUR fracasó. Nosotros diversificamos los destinos de nuestras ventas, y ésto es una buena noticia para Uruguay, eso es el sector privado que hizo un esfuerzo y lo logró, y hay que destacarlo. Ahora, eso no quiere decir que estemos inmunes o indemnes de la crisis internacional, nos va a pegar, porque los precios de las materias primas bajaron, por los principales clientes a los que le vendíamos que entraron en recesión o en enlentecimiento de actividad, y nos va a pegar porque si les pega a Brasil y a Argentina algún cimbronazo habrá en turismo, en las corrientes de compras, en los bienes y servicios exportados, etc.

– El asunto es ese, ¿cómo nos va a pegar?

– Supóngase que usted lo lleva a su economía familiar, usted sabe que en algún momento usted puede perder alguno de sus trabajos, póngale que no todos, porque no va a ser tan dramático, pero usted pierda uno de sus trabajos. ¿Cómo se prepara? Usted tenía como compromiso que le había dicho a su nene vamos a Disney, y a su señora le había dicho vamos a pasar nuestro aniversario en París, ¿y usted qué hace? ¿Mantiene esas promesas o dice «no mirá, vamos a esperar a ver qué pasa porque me parece que puedo quedar sin un trabajo»? Eso es lo que nos está pidiendo, prudencia, congelar los nuevos gastos del la rendición de cuentas. Si me estaré poniendo vieja que antes yo decía, «bajar el gasto», ahora lo único que digo es que al menos no se gasten los nuevos compromisos hasta ver qué pasa.

– Perdón, eso fue lo que propuso Pedro Bordaberry al gobierno y ya el Ministro de Economía dijo que eso ya es ley y que no hay vuelta atrás.

– Y si, lamentablemente si. Pero entonces le vuelvo a poner su ejemplo, usted se va a Disney, se va a Paris, y dice voy a ver qué pasa, capaz que no me quedo sin trabajo, o capaz que me endeudo para cubrir el ingreso ese que no tengo ahora, eso no es una manera prudente de manejar, todo lo prudente que se fue en el manejo de la deuda, se esta siendo imprudente en el manejo fiscal.

diariosalto.com – Jueves 16 de octubre de 2008.