Masivo despido en Aerolíneas Argentinas

La ex empresa estatal argentina, privatizada en la pasada década y ahora de propiedad del consorcio español Marsans, anunció también el cierre de su centro de mantenimiento en Bahía Blanca, a causa del paro de técnicos y mecánicos.

La huelga de pilotos y técnicos de la empresa Aerolíneas Argentinas prosigue sin muchas perspectivas próximas de solución.

Voceros de la empresa informaron que desde el jueves, la aerolínea debió suspender 135 vuelos, medida que afectó a unos 23.500 pasajeros, muchos de ellos turistas extranjeros.

En el aeroparque metropolitano, de donde parten los vuelos al interior del país y a Uruguay, y en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, numerosos pasajeros con pasajes adquiridos esperaban alguna solución al conflicto provocado por demandas salariales de parte del personal. De los cinco sindicatos que agrupan al personal aéreo, solamente los pilotos y los técnicos están en conflicto.

Miguel Biro, secretario del gremio de pilotos, declaró que “la medida de fuerza seguirá adelante y no hay posibilidad de que partan los vuelos. El paro continuará, como mínimo, hasta mañana. No hay por ahora ninguna expectativa para alentar a los pasajeros de que puedan reanudarse los vuelos. Somos terminantes en ello: los pilotos no vamos a volar”. Biro criticó a la empresa por citar a los pasajeros a las terminales aéreas.

Los pilotos y técnicos reclaman la reincorporación de empleados despedidos y un aumento salarial superior al 30%. La empresa ofreció un incremento del 4% o 5%, pero fue rechazado por los huelguistas por “irrisorio”.

Aerolíneas Argentinas publicó ayer un aviso en los diarios pidiendo disculpas a los usuarios.

“Estas organizaciones sindicales han demostrado con su actitud su absoluta falta de sensibilidad con los pasajeros (…)”, dijo la empresa.

El presidente de Aerolíneas, Antonio Mata, llega hoy procedente de Madrid para mantener una reunión con las autoridades argentinas en procura de una solución.

El Ministerio de Trabajo dictó el jueves la conciliación obligatoria, que no fue acatada por los sindicatos en conflicto. (AP)