Materias primas aún no llegaron a su piso.

La declinación sin precedente de 39% registrada por las materias primas desde el 3 de julio de ningún modo ha terminado, si la historia es guía.
El índice Reuters/Jefferies CRB de 19 productos básicos que van desde el café a la plata deberá bajar otro 37% para alcanzar el piso de la recesión de 2001 y 35% para el deslizamiento de 1998, cuando el crudo se hundió a US$10,35 el barril. La medida está 28% por encima de su mínimo durante la contracción económica finalizada en noviembre de 1982. El cobre, después de su mayor caída semanal en 20 años la semana pasada, sigue estando al triple de los niveles de 2001.

Aunque el descenso de los precios del petróleo, el níquel y la soja ya han afectado los mercados de valores desde Moscú hasta San Pablo y reducido 52% la ganancia de Alcoa Inc., los inversores dicen que las crecientes existencias de cobre y la caída de la demanda de energía significan que los precios seguirán cayendo. La desaceleración de Estados Unidos durará más de un año y será más profunda que cualquier otra en tres decenios, según Martin Feldstein, economista de la Universidad de Harvard y miembro de la comisión que estudia los ciclos de negocios de Estados Unidos. “Este derrumbe hará que 2001 parezca un paseo por el parque”, dijo Tim Mercer, director de inversiones del fondo de cobertura Musashi Capital Ltd. de Hong Kong, que en julio vendió todas sus inversiones en materias primas. “Este es el estallido de una burbuja de activos crediticios que duró 25 años. Realmente, la gente ha dejado de gastar dinero en todas partes”.

Reducen pronósticos. El petróleo a US$77,70 el barril y el cobre a US$4.790 la tonelada, precios del cierre el 10 de octubre, están por lo menos 46% más baratos que sus máximos de julio, señalando el fin de ganancias récord para Freeport- McMoRan Copper & Gold Inc., el mayor productor de cobre que cotiza en bolsa, y para el productor de energía Exxon Mobil Corp. de Irving, Texas. Los beneficios de Exxon podrían bajar más de 2% a US$45.900 millones en 2009, su primera caída desde 2002.