Media marcha atrás oficial: regulan ocupaciones sin ley y evitan temida ‘cogestión’

POR ERNESTO ALAZRAKI DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

Al cabo de una reunión de dos horas y media con una delegación representativa de 25 cámaras empresariales, el gobierno anunció ayer, a través del ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, que no habrá ley de prevención de conflictos y regulación de las ocupaciones y que, en cambio, asumirá la responsabilidad de apostar a un decreto que excluya los “aspectos irritantes” para empresarios y trabajadores del anteproyecto presentado el 9 de marzo.
En ese encuentro, del cual participaron los ministros Bonomi, Danilo Astori (Economía), Jorge Lepra (Industria) y José Mujica (Ganadería), quedó de manifiesto la “preocupación” del gobierno por la “seguidilla de ocupaciones”, las que, según la valoración oficial, “frenan el desarrollo”, revelaron a El Observador participantes de la reunión. Sin apoyo empresarial ni sindical a una ley marco de prevención de conflictos, el gobierno transmitió que se redactará un decreto “transitorio” para establecer en qué circunstancias las ocupaciones serán toleradas, agregaron.

Según los informantes, durante la reunión los jerarcas del gobierno informaron que en el proyectado decreto no se establecerá la obligatoriedad de que los empresarios anuncien a sus trabajadores cada vez que quieran hacer ajustes, como lo preveía el proyecto de ley, extremo que para los patronos supone caminar hacia la “cogestión” de sus compañías.

En conferencia de prensa conjunta con el vocero empresarial y vicepresidente de la Cámara de Industria, Ruben Ordoqui, Bonomi precisó que el contenido del decreto será establecido “sobre la base del proyecto” desestimado pero “quitando algunos elementos” propiciatorios de las discrepancias expresadas por unos y otros.

Explicó que la opción oficialista apunta a una futura “conversación tripartita” orientada a “diseñar el fortalecimiento del diálogo social” en torno a las relaciones obrero-patronales. Reiteró que el camino adoptado permitirá “no” comprometer “a ninguna” de las partes interesadas en sus eventuales resultados y que “la responsabilidad” ulterior corresponderá “sólo al Poder Ejecutivo”.

Ordoqui, por su parte, valoró la “decisión del Poder Ejecutivo de retirar de la mesa” el cuestionado texto y subrayó la “coincidencia” del sector con la “necesidad” de apuntalar “el diálogo social”. Se trató –dijo– de un “gesto necesario para ampliar” ese proceso y adelantó que “el gobierno recibirá el apoyo de la central” sindical a tan sorpresiva decisión.

Añadió que una política de relaciones laborales que debilite la idea de un “país productivo sería” solamente “un conjunto de medidas aisladas”. En definitiva, aseveró, se transitará hacia una “visión positiva” y hacia la “construcción” de un “Uruguay distinto y predecible”.

Fernando Mattos, presidente de la Asociación Rural, declaró a El Observador que la convocatoria de ayer fue “una señal positiva del gobierno que dio un mensaje fuerte a los empresarios”. “Tras la reunión quedó claro que la estrategia tiene que ser de ganar-ganar”, expresó el directivo.


Reciprocidad. Según pudo confirmar El Observador, los “aspectos irritantes” que no formarán parte del decreto de prevención de conflictos remiten –al menos– al artículo 2 del anteproyecto que quedó atrás (“Deber de información y consulta). La perspectiva de la obligatoriedad de informar a los trabajadores sobre posibles planes de “reestructuración o reducción de personal” generó tirria entre los dueños de las empresas, que percibieron en ello el riesgo de quedar “al borde de la cogestión”.

El gobierno quiere redactar el decreto excluyendo cualquier disposición en ese sentido, ingrediente que deberá ser digerido por los gremios. A cambio, la norma contendrá el espíritu del artículo 7 del anteproyecto (“Ocupación en ejercicio del derecho de huelga”), es decir, que el empresariado tendrá –muy probablemente– que asumir a su pesar la legitimación definitiva de las ocupaciones como variante de lucha sindical consagrada de hecho y de derecho. En la reunión de ayer los empresarios fueron tajantes al rechazar tal extremo.