MEF proyecta recaudar US$ 79,5: menos de aprobarse la reforma

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) estima que de aprobarse el borrador de la reforma tributaria tal como fue presentado, el gobierno registrará una pérdida de ingresos neta del orden de los US$ 79,5 millones, lo que equivale al 0,47% del Producto Bruto Interno (PBI), con cifras de 2005.
Sin embargo, el subsecretario de Economía, Mario Bergara, explicó a El Observador que el gobierno espera que esa pérdida de ingresos sea compensada por la mejora en la eficiencia que logre la Dirección General Impositiva (DGI) y “el combate a la evasión y el informalismo” de parte de ese y otros organismos recaudadores.

En esa línea, el ministro de Economía, Danilo Astori, reiteró anoche durante una charla ante egresados de la Universidad de Montevideo que los “lineamientos” de la reforma que están “en consulta” fueron diseñados “con un criterio de responsabilidad fiscal”. Y machacó: “No queremos recaudar más con esta reforma, tampoco queremos recaudar menos”.

Astori insistió, además, en que el gobierno tiene un objetivo “de mediano y de largo plazo” de “ir disminuyendo la presión fiscal”. Sostuvo que el proyecto de reforma tributaria contiene parámetros favorables para las inversiones y prevé un tratamiento “igualitario” al inversor nacional y el extranjero.


Pérdidas y ganancias. Según las estimaciones del MEF a las que tuvo acceso El Observador, la reducción estimada de ingresos tributarios es el resultado de una pérdida de recaudación de US$ 1.038,4 millones al año (6,15% del PBI), debido a la eliminación o reducción de impuestos previstos en la reforma, y una ganancia de ingresos por US$ 958,9 millones (5,68% del PBI) correspondiente a nuevos impuestos y la extensión del IVA a algunos productos que actualmente están exentos.

A ese resultado se llega si se toma en cuenta que, a partir de la estructura impositiva actual, se recaudarán este año US$ 3.174,4 millones (18,81% del PBI), mientras que la proyectada obtendría ingresos (con valores de 2005) por US$ 3.094,9 millones, es decir, 18,34% del PBI (ver cuadros).


Impuesto a impuesto. El polémico Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) tendrá una recaudación anual, según las cifras del MEF, de US$ 388,2 millones, casi tres veces más que los US$ 147,6 millones recaudados por el actual Impuesto a las Retribuciones Personales (IRP).

En tanto, el Impuesto a la Renta de las Actividades Empresariales (IRAE) se estima que obtendrá ingresos por US$ 393,9 millones. Actualmente se recauda US$ 410,6 millones por el Impuesto a la Renta de Industria y Comercio (IRIC) y US$ 800.000 por el Impuesto a la Renta Agropecuaria (IRA). Las firmas que hoy pagan IRIC o IRA abonarán el IRAE.

La reducción del IVA proyectada por la reforma, de 23% a 21% para la tasa máxima y de 14% a 10% para la mínima, tendrá como consecuencia una caída de los ingresos de la DGI de US$ 190 millones al año, aunque eso se compensará en parte por los nuevos ingresos por US$ 176,7 millones correspondientes a la extensión de la base de productos sobre los que se tributa ese impuesto.


Estructura. En la nueva estructura, tal como está planteada en el proyecto de reforma tributaria, uno de cada tres pesos recaudados provendrán de impuestos directos y el resto de indirectos. Actualmente los tributos directos representan 28% del total y los indirectos 72%.

El IVA continuará siendo la principal fuente de recaudación: del actual 51,1% del total pasará a 51,2%. En tanto, el IRAE y el IRPF recaudarán 25% de los ingresos del fisco.