Mercosur armonizará mecanismos de auditoría y control gubernamental con UE

Esta es una de las principales conclusiones de la cita internacional sobre «Auditoría gubernamental en los procesos de integración» que concluyó este jueves en Buenos Aires, con la participación de organismos fiscalizadores de los países del bloque sudamericano. Gran parte de la reunión estuvo destinada a estudiar el modelo de control desarrollado por los Quince que, según los expertos, sirve de referencia para otros bloques.

«El modelo europeo nos deja muchas enseñanzas porque toma como base de integración un amplio control. El control no viene después, sino que ya está previsto desde la constitución del bloque», señaló a EFE el titular de la Organización de Entidades Fiscalizadoras Superiores del Mercosur, Leandro Despouy.

Para Despouy, esta previsión sobre los mecanismos de control gubernamental en el bloque, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con Chile y Bolivia como estados asociados, es fundamental una vez que sus miembros están decididos a avanzar en la institucionalización de la unión. «Además, si avanzamos en armonizar nuestro modelo con el europeo, tendremos una convergencia estratégica entre los bloques que nos permitirán trabajar con criterios comunes de cara a una mayor integración futura entre el Mercosur y la Unión Europea», explicó Despouy, quien además preside la Auditoría General de Argentina.

El funcionario precisó que la cooperación con la Unión Europea no se acota a la fiscalización de las transacciones comerciales, sino que atañe a la lucha contra la corrupción, el fraude económico y al control del movimiento trasnacional de capitales.

Uno de los expositores en el seminario, el belga Robert Reynders, miembro del Tribunal de Cuentas europeo -el organismo de fiscalización de las cuentas comunitarias-, dijo a EFE que «la Unión Europea puede aportar al Mercosur su metodología y enfoque de auditoría». «Es un mecanismo complicado porque el gasto comunitario, un presupuesto de más de 100 millones de euros, pasa por muchos niveles. Nuestra misión es verificar si el gasto es regular y legal», señaló Reynders.

El funcionario explicó que la Unión Europea tiene «un sistema de control interno, un sistema de auditoría interna y una auditoría externa, que es el Tribunal de Cuentas», y que «aunque todo es perfectible, cuando el control está bien construido, no hay grandes problemas, sólo pequeñas irregularidades». «Lo más importante es cambiar la mentalidad, la cultura de los funcionarios que deben asegurarse de que el dinero de los ciudadanos es gastado de una manera eficaz y económica», consideró.

Dentro de los límites del Mercosur, Despouy destacó que las naciones «deben trabajar en dos niveles: las auditorías de un lado y otro de las fronteras y buscar estrategias comunes de orden estructural, como reformas legales, para controlar el lavado de capitales, la transformación de fondos y otras actividades ilegales». Al término del foro, los representantes de la Unión Europea y del Mercosur firmaron una acta de cooperación para intercambio de información técnica, asesoramiento y capacitación.

(EFE)