Mercosur: Brasil dispuesto a corregir desigualdades

El ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Celso Amorim, dijo ayer a El Observador que para su país es una cuestión “central” atender las críticas de Uruguay y Paraguay respecto al funcionamiento del bloque. “(Con el gobierno uruguayo) hicimos un listado de las cuestiones que hay (para solucionar), y vamos a trabajar muy intensamente en eso con el presidente Lula en la visita a Uruguay”, afirmó el canciller.

Amorim señaló que reducir las asimetrías entre los países grandes y chicos del bloque, “es una de las prioridades de la presidencia pro-témpore del Mercosur” que está en manos de Brasil. “Las cosas a veces llevan tiempo para realizarse pero estamos muy empeñados en eso”, agregó.

El propio presidente Tabaré Vázquez ha criticado la situación dentro del bloque al decir que como está, “el Mercosur no le sirve a Uruguay y Paraguay”. Otros funcionarios del gobierno, como el ministro de Economía, Danilo Astori, se han referido a la “bilateralidad” de Argentina y Brasil en tomar decisiones entre ellos, dejando afuera a los países chicos.

El funcionario brasileño participó ayer de uno de los seminarios de la 40° Asamblea Anual de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) que culminó ayer en Río de Janeiro. En ese marco, Amorim dijo que tras la firma del Cafta (el acuerdo de libre comercio entre los países del Caribe y EEUU), se podrá retomar la negociación para un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y ese bloque.

Asimismo, dijo que en las negociaciones para un acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea “no hay diferencias conceptuales” sino “cuantitativas” sobre los que se permitirá desgravar en cada producto. Agregó que cuando se propuso el ALCA entre los países de América y EEUU, el problema fue que las diferencias eran “de concepto” y por eso fracasó.

“Cuando se oye hablar de que Brasil se aisló (en Latinoamérica) y EEUU firma TLC con Colombia y Perú, se olvidan que Brasil tiene acuerdos comerciales con casi todos los países de América del Sur”, afirmó Amorim, y agregó que “Brasil hoy está mucho más interesado en la integración con los vecinos de América”.

Pese a las dudas sobre su permanencia en el gabinete del gobierno de Lula en 2007, el canciller dijo que está “trabajando tranquilo” y aseguró que una prioridad de Brasil en política exterior será la integración de América del Sur, lo que es “fundamental para competir” en un mundo dominado por bloques.

El jefe de Itamaraty criticó a los países desarrollados respecto a los subsidios agrícolas que aplican y dijo que Brasil, junto a los países del G-20 (organización en la que está Uruguay), quiere que sean eliminados en las negociaciones de la Ronda de Doha en el ámbito de la Organización Mundial de Comercio. Amorim calificó a los subsidios agrícolas de “absurdos” y “abusivos”.

“La apertura es predicada pero no practicada por los ricos y poderosos”, agregó.