Mercosur da primer paso para eliminar asimetrías

En tanto, Brasil insiste en su nuevo rol de protector de los socios chicos e intenta acercarse a Uruguay. Ayer el canciller brasileño Celso Amorim dijo a periodistas de ese país que «Uruguay es un país vecino de Brasil, amigo, miembro del Mercosur», al referirse a la visita del presidente brasileño Lula a Montevideo el 26 de febrero. «Vamos a tratar de eliminar las trabas que existen en el Mercosur», agregó.

Lula podría firmar acuerdos con Tabaré Vázquez, pero su visita es en sí una «señal de interés, del compromiso del presidente y de todos sus ministros» con Uruguay, declaró Amorim. «Lo que será objeto de acuerdo en esa fecha no puedo decirlo (aún) con certeza», indicó.

Fuentes del gobierno dijeron a El País que probablemente el presidente brasileño traiga propuestas para minimizar las asimetrías del bloque.

Precisamente el miércoles y ayer se reunió en Asunción el grupo creado en la última reunión de presidentes del bloque en Rio de Janeiro para discutir las propuestas de Uruguay, Paraguay y Brasil.

En lo que fue calificado como un encuentro «positivo» tanto por la delegación uruguaya como por la argentina, los países realizaron una primera consideración de los documentos presentados por Uruguay y Paraguay y la propuesta de Brasil de adelantar la eliminación del doble cobro del Arancel Externo Común y mejorar el régimen de normas de origen para los socios pequeños.

El gobierno aprovechará la presidencia pro-tempore que tiene Paraguay para «darle prioridad al debate sobre las asimetrías». De las llamadas barreras no arancelarias (cuando el arroz no puede pasar por la frontera con Brasil por ejemplo), se habla en reuniones bilaterales de monitoreo, señaló un funcionario.

En ese documento presentado en octubre pasado, Uruguay propuso fortalecer las instituciones del Mercosur, eliminar las políticas públicas que distorsionan la localización de inversiones y el comercio (léase subsidios), mejorar las normas de origen y dar flexibilidad para la negociación con terceros países.

El secretario de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería argentina, Alfredo Chiaradia, dijo a El País que esa nación «está en condiciones de trabajar en la mayoría de las propuestas de Uruguay y Paraguay» porque muchos de los problemas que tienen esos países, Argentina «los venía reclamando».

Respecto a las propuestas de Brasil, a las que Argentina había manifestado su opinión contraria en la cumbre de Rio de Janeiro, Chiaradia señaló que su país «tiene dificultades para trabajar con las normas de origen».

Esa propuesta brasileña consiste en reducir, de 50 a 30, el porcentaje de componente local que debe tener un producto para ser considerado originario del bloque.

El funcionario argentino señaló que su país propone «avanzar en un tratamiento más favorable para los productos de extra zona cuando forman parte de proyectos claves que tengan los países».

En lo que sí hay desacuerdo de parte de los socios grandes, es en otorgar flexibilidad a los socios menores para negociar con países o bloques fuera de la región.

«Estamos tratando de mejorar el Mercosur no de deshilacharlo», afirmó sobre este punto Chiaradia.

Para la próxima reunión de este grupo que se realizará en marzo, Uruguay y Paraguay presentarán documentos adicionales. Según Chiaradia, «hay mucho que trabajar» aún para que el grupo acuerde «cuales tendrían que ser los mecanismo para encarar la cuestión de las asimetrías».