Mercosur será prioridad para Uruguay, que impulsará Comunidad Sudamericana

La asunción de Vázquez se suma a un importante cambio de tendencia hacia gobiernos de izquierda en América del Sur, por lo que su política exterior no será ajena a ese fenómeno. Por ello buscará impulsar la Comunidad Sudamericana de Naciones, dijo el futuro canciller, Reinaldo Gargano, a la AFP. «No es (aún) un hecho concreto, no tenemos organicidad, pero es una coyuntura nueva en América Latina, que creo que no se da desde tiempos de la independencia», dijo. «Hay un arco virtuoso con (Ricardo) Lagos en Chile, que pasa por (Néstor) Kirchner en la Argentina, por (Luiz Inacio) Lula (da Silva) en Brasil, por Vázquez en Uruguay, por Venezuela con la política social de (Hugo) Chávez», dijo.

Ese «arco virtuoso» se da «porque hay un modelo neoconservador (que) ha hecho polvo la realidad sudamericana», dijo en referencia a que «en un continente de 400 millones de habitantes (hay) 200 millones de pobres, lo que es un insulto a la inteligencia, es casi un delito de lesa humanidad, especialmente en un continente que es el más rico del planeta».

En ese marco, Vázquez firmará tras asumir un acuerdo con el mandatario venezolano, Hugo Chávez, para abastecerse de petróleo de ese país.

En tanto, el nuevo gobierno reanudará de inmediato las relaciones con Cuba, suspendidas desde abril de 2002 tras un intercambio de insultos entre el mandatario cubano, Fidel Castro, y el presidente saliente, Jorge Batlle, luego de que Uruguay propusiera en la comisión de Derechos Humanos de la ONU una inspección sobre la situación de esos derechos en la isla. Gargano dijo que el nuevo gobierno se opondrá a propuestas para inspecciones internacionales de derechos humanos en Cuba, porque no cree que ello promueva el respeto a esos derechos en la isla.

En cuanto al Mercosur, el designado ministro de Economía, Danilo Astori, dijo a la AFP que el bloque es un proyecto «prioritario» para Uruguay.

«Tiene que ser encarado como un proyecto de región abierta, que admita a que sus integrantes, colectivamente por supuesto, pero también individualmente», mejoren su inserción en el comercio internacional si ello «no resulta contradictorio con el proyecto que compartimos», dijo.

Paralelamente, el nuevo gobierno buscará mejorar el comercio con Estados Unidos, pese a las divergencias políticas que la izquierda mantiene con Washington.

Gargano advirtió «que no vamos a renunciar a nuestras diferencias» porque «tener diferencias importantes, grandes, en materia de política exteriorno obsta para que se desarrollen otras acciones de tipo diplomático que permitan afianzar las relaciones comerciales».

El gobierno saliente logró penetrar en el mercado estadounidense y colocó en 2004 en Estados Unidos más de 70% de sus exportaciones de carne, que en total fueron de 724 millones de dólares. En los últimos 10 años, el comercio con Estados Unidos creció 90%. Gargano indicó que un tratado bilateral de libre comercio con Estados Unidos -algo que procuró la adminitración Batlle- no está en los planes del futuro gobierno, y añadió que aunque el criterio no es abandonar el ALCA, la región debe negociar en bloque con Washington.

Por otra parte, Uruguay ingresará al Grupo de los 20 (G-20), integrado por países en vías de desarrollo, que aboga porque la Unión Europea y Estados Unidos eliminen los subsidios al agro para una mayor liberalización comercial internacional.

El G-20 -Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, China, Cuba, Filipinas, Egipto, Guatemala, India, Indonesia, México, Nigeria, Pakistán, Paraguay, Sudafrica, Tanzania, Tailandia, Venezuela y Zimbabue- «puede no pesar en cuanto a lo que puede ser el Producto Bruto Interno, pero sí pesa en cantidad de habitantes, es más de la mitad de la población mundial, de modo que es una cosa, yo diría, de cajón que estemos allí», dijo Gargano.