Mercosur y Liga del Golfo Pérsico negocian zona de libre comercio

El Mercosur y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) firmaron ayer en Brasilia –en el marco de una cumbre que busca acercar política y económicamente a América del Sur con el mundo árabe– un acuerdo que sienta las bases para la futura negociación de un tratado de libre comercio entre los dos bloques.
El Consejo de Cooperación del Golfo es una alianza económica, militar y estratégica fundada en 1981 e integrada por Arabia Saudí, Bahrein, Emiratos Arabes Unidos, Kuwait, Qatar y Omán.

Este es el tercer acuerdo marco firmado por el Mercosur con países árabes, pues la unión aduanera del cono sur negocia un tratado de libre comercio con Egipto y a fines del año pasado lanzó una negociación similar con Marruecos.

El grupo de países árabes controla un volumen considerable de las reservas mundiales del crudo.

El nuevo instrumento podría dar impulso significativo al comercio bilateral de ambos bloques, actualmente en sólo unos US$ 10.000 millones. Brasil cree que en tres años ese volumen podría crecer hasta US$ 15.000 millones.

El Consejo de Cooperación del Golfo se reunirá con delegados de Mercosur este año en Riyadh, la capital de Arabia Saudita.

Algunos productos de América del Sur, incluso los de sectores agrícolas e industriales, ganarían acceso preferencial en los países árabes más ricos.

El canciller brasileño, Celso Amorím, subrayó que sólo en los últimos años Brasil había aumentado su comercio con los países árabes en un 47%.


Nuevos puentes. En el inicio de la cumbre, América del Sur y la Liga Arabe expresaron su voluntad de tender puentes políticos y económicos, y se manifestaron solidarios con Palestina y apoyaron la unidad y soberanía de Irak.

El presidente Luiz Inacio Lula da Silva resumió el interés de Brasil y sus vecinos por este encuentro de 22 dirigentes árabes y 12 sudamericanos en sus palabras de bienvenida: “Tenemos por delante la oportunidad histórica de lanzar un puente de cooperación sólida entre la región árabe y sudamericana (…) y diseñar una nueva geografía comercial internacional”.

Los dirigentes árabes le dieron por su lado un tono político a la cumbre, al criticar a Israel y reivindicar el “derecho soberano” de los palestinos a tener su propio Estado.

“Es el derecho soberano de los palestinos tener Jerusalén por capital y que Israel se retire de los territorios ocupados”, dijo el mandatario argelino Abdelaziz Buteflika (co-presidente de la cumbre junto a Lula), arrancando la primera de una serie de aplausos con los que respondió la platea a cada referencia sobre los temas políticos que preocupan al mundo árabe.

Palestina e Irak también centraron el discurso del secretario general de la Liga Arabe, Amr Musa, quien dijo que “no se puede ignorar el pedido del pueblo palestino” de tener un Estado propio porque eso puede conducir al “caos internacional y a más conflictos”. Musa también abordó el caso de Irak y señaló que la elección en marzo pasado de Yalal Talabani como presidente “cristaliza el comienzo de la unidad iraquí”.

Los dirigentes sudamericanos se mostraron más cautos y resaltaron la “oportunidad histórica” que ofrece este encuentro para iniciar negocios con una región poco explorada en materia comercial.

“No creo que sea pertinente inyectar una dimensión política a un encuentro que tiene carácter comercial y económico”, dijo el peruano Alejandro Toledo. (Agencias)