Mercosur y Unión Europea intentan otra vez acordar

Los socios pretenden cuotas sustanciales para exportar carne bovina, lácteos y cereales entre otros productos, en los que son competitivos.

A comienzos de febrero los coordinadores de las negociaciones del Mercosur de cada uno de los cuatro países miembros comenzarán a definir los cinco problemas que consideran fundamentales para destrabar las tratativas y las cuotas es uno de ellos según establecieron los funcionarios la semana pasada en Asunción del Paraguay, explicó a El País el director de Integración y Mercosur de la cancillería, Gustavo Vanerio.

El Mercosur también pretende una mayor precisión respecto a en que consistirá exactamente el trato preferencial que la Unión Europea dará a sus productos y que los países del Viejo Continente renuncien explícitamente a subsidiar las exportaciones en el comercio bilateral.

Sobre los cinco puntos que tanto la Unión Europea como el bloque sudamericano establecerán como «nudos» deberán laudar los cancilleres de ambos grupos que se reunirán en abril (ver nota aparte).

Vanerio reconoció que seguramente la parte europea pedirá que el Mercosur haga una oferta conjunta en el tema de compras gubernamentales, una mayor precisión con respecto a la apertura en las áreas de servicios e inversiones y el respeto a las denominadas denominaciones de origen.

El uso de estas denominaciones, por ejemplo «champagne» que es utilizada por Francia, es exclusivo de los países.

Según Vanerio, si bien hay matices dentro del Mercosur, Brasil comparte el interés uruguayo en darle un fuerte impulso a las conversaciones con el grupo europeo que naufragaron el año pasado.

El interés argentino no es tan marcado «porque tiene problemas para realizar una oferta en materia de acceso de bienes», explicó Vanerio.

En cuanto a Uruguay, entiende que el Mercosur requiere un acuerdo con la Unión Europea como forma de situarse entre los grandes actores del comercio mundial y como una manera indirecta de intentar reactivar las languidecientes conversaciones para conformar un área de libre comercio continental (Alca), haciendo que Estados Unidos reaccione al ver un acercamiento entre latinoamericanos y europeos.

Por otra parte, a la presidencia «pro témpore» de Paraguay corresponderá en los próximos días la realización de contactos con el gobierno de Canadá para explorar la posibilidad de un acuerdo «cuatro más uno» con ese país norteamericano, asunto al que también Uruguay da gran importancia, dijo Vanerio.

En paralelo, se siguen realizando estudios de viabilidad de entendimientos comerciales del Mercosur con Corea del Sur y China, Marruecos, Egipto y países de América Central.