Mesa designa gabinete de ministros al margen de los partidos políticos

Destaca en el gabinente, el canciller Juan Igancio Siles del Valle, un diplomático de carrera, hijo de una historiadora chilena y de un intelectual boliviano, que en su discurso de agredecimiento a Mesa insistió en que en su gestión insistirá en la demanda marítima boliviana a Chile.

Entre los nuevos ministros también se encuentran algunas personalidades que ocuparon diputaciones en gestiones pasadas, y funcionarios de gobiernos anteriores, pero el grueso de ellos no tiene tiene vínculos políticos conocidos.

Mesa recibió hoy el saludo de las fuerzas armadas en una ceremonia en el colegio militar de a la que asistieron los comandantes que ejecutaron las tareas de represión a las protestas.

Durante las protestas que derrocaron al presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, 65 personas murieron, según fuentes periodísticas y de derechos humanos. No se conoce un dato oficial.

Mesa acudió al Colegio Militar de La Paz donde fue reconocido constitucionalmente como Capitán General de las Fuerzas Armadas, a las que pidió defender la constitución y la institucionalidad «pero con respeto a los derechos humanos».

«Si defendemos el Estado, si creemos y amamos a Bolivia, tenemos que defender el bien más preciado de este Estado que somos nosotros mismos, todos y cada uno de los bolivianos», enfatizó el gobernante.

Mesa, un periodista e historiador de 50 años, se reunió con representantes de los sindicatos y de organizaciones de derechos humanos, en el marco de sus contactos para conseguir una base sólida para su gobierno informó su oficina de prensa.

«Lo primero es consolidar la relación de este gobierno con la sociedad», según una entrevista publicada en Buenos Aires en la edición dominical del diario Clarín.

«En un momento tan complicado como el que está viviendo el país no es tan fácil convencer a las personas que tienen responsabilidades asumidas, que les va bien y son exitosas, a entrar en un gobierno con el tamaño de los desafíos actuales», reconoció.

El nuevo ministro de Defensa saldrá de las filas de las Fuerzas Armadas y no será un civil como fue costumbre en los últimos gobiernos, según anticipó Mesa.

La víspera el mandatario dijo que asumía el «desafío gigantesco» de «gobernar sin partidos, pero con apoyo parlamentario, lo que parece ser una ecuación absurda» pero que admitió es su única opción.

En su primer contacto con las Fuerzas Armadas, luego de reconocer el papel de estas desde la restauración de la democracia en 1982, el mandatario lamentó la convulsión social que dejó más de 80 muertos y centenas de heridos en el último mes y que precipitó la renuncia de Sánchez de Lozada.

Mesa instó a los uniformados a no vulnerar la ley, a hacer uso de la violencia legítima de manera racional y a «asumir parte de nuestras responsabilidades» en la violenta represión a las manifestaciones populares al precisar que «hemos estado al borde de la confrontación» de consecuencias imprevisibles, según reconoció en un aparte de su discurso.

La Paz vivía un domingo sin fútbol. El tránsito retornó a una normalidad, después de una semana de bloqueo, mientras miles de paceños se lanzaron a calles y parques para aprovechar una jornada soleada y dar una mirada a los estragos que provocaron las manifestaciones.

La expectativa sobre el desempeño futuro se ha apoderado de los bolivianos.


(AFP y AP)