México en guerra contra narcos

La plaza (ciudad) me pertenece / Mientras viva yo decido / Y el que se meta conmigo se muere / Si no se arregla conmigo / Yo no respeto niveles / Menos mi cuerno de chivo (rifle Ak47)”. La letra pertenece a la canción El papá de los pollitos del grupo mexicano Los Tucanes de Tijuana. Es un narcocorrido, un subgénero musical que destaca lo relacionado con el narcotráfico. En México la ranchera suena cada vez menos. Se baila al ritmo de los narcos. Están en guerra con el gobierno y el Ejército, y México lo sufre. El brutal enfrentamiento armado del miércoles en el estado de Sonora en el que murieron 22 personas (15 sicarios, cinco policías y dos civiles) es una muestra.
Desde principios de año los mexicanos viven la mayor ola de violencia interna de su historia –con la excepción de los períodos bélicos– por la acción de los carteles del narcotráfico.

Además de los enfrentamientos del miércoles, el lunes un alto funcionario del servicio de Inteligencia –vinculado con el crimen organizado– fue asesinado.

La semana pasada un grupo de hombres armados mataron a cuatro guardaespaldas del gobernador del Distrito Federal.

Según la corresponsal de BBC en México, “la percepción general es que la violencia vinculada al narcotráfico ha llegado a niveles alarmantes”.

Ante este preocupante escenario, el ministro de Seguridad Pública, Genaro García Luna, afirmó ayer que las autoridades no van a dar su brazo a torcer, sino más bien redoblar sus esfuerzos.

“La estrategia contra el crimen es total”, dijo el ministro, en alusión a los operativos de la Policía y el Ejército lanzados en una decena de estados en diciembre de 2006 por el presidente mexicano, Felipe Calderón.

La denominada “guerra contra el ‘narco´” se diseminó por casi todo el país. Desde enero pasado ha dejado alrededor de 1.000 muertos al estilo de la mafia. Tiros de gracia en la cabeza, mutilaciones y mensajes macabros junto a las víctimas: la manera narco de sellar la muerte.

La creciente virulencia es vista por los expertos como un reto frontal a las políticas de seguridad de Calderón. Además, el traslado de los jefes mafiosos dejó un vacío de poder en esos grupos, como en el cartel del Golfo.


Carteles poderosos. Las autoridades ubican a tres grandes carteles de la droga: Tijuana, Golfo y del Milenio. Este último es señalado como una alianza de varios grupos y que es encabezado por el también conocido como Cartel de Sinaloa, cuyo presunto líder, Joaquín “El Chapo” Guzmán, es uno de los cabecillas más buscados. Además, está el histórico cartel de Juárez, y el de Oaxaca.

El traslado de los jefes mafiosos dejó un vacío de poder en esos grupos, como en el cartel del Golfo, descabezado por la extradición de su líder, Osiel Cárdenas, lo que desató una feroz disputa entre sus miembros por el control de la organización.

“Pierden esta articulación como grupo criminal y hay una división interna en ese cartel, lo cual también genera violencia y hay una disputa entre ellos por el control de regiones, de áreas donde Osiel mantenía esta articulación”, explicó.


Año violento. “Este año es el peor año que hemos tenido de violencia vinculada al ‘narco´ en toda la historia”, aseguró el analista en temas de seguridad Jorge Chabat, profesor del Centro de Investigaciones y Docencia Económica (CIDE).

Para Chabat, lo sucedido en Sonora es fruto de un “reacomodo” territorial de las bandas criminales, provocado por el despliegue de miles de policías federales y soldados en una decena de estados.

Esta iniciativa es cuestionada por los expertos, que abogan por incrementar el trabajo de inteligencia antes de encarar con sus mismas armas al crimen organizado.

En enero pasado Calderón extraditó a Estados Unidos a una quincena de capos que seguían dirigiendo a sus sicarios desde las cárceles mexicanas, una medida que también ha tenido efectos contraproducentes, según analistas.

El periodista Ricardo Ravelo, autor de varios libros sobre el tema, se mostró convencido de que detrás de la escalada de violencia está la Policía, que “como nunca antes en la historia del país está sirviendo a los intereses del narcotráfico”.

El secretario García Luna admitió la necesidad de eliminar la corrupción de la institución policial, como ya se ha intentado al apartar a centenares de uniformados en varios estados para investigarlos. (Redacción, AP y EFE)