México y Venezuela se acercan al Mercosur

‘Aceptamos la incorporación de México al Mercosur, que se concretará una vez concluido el respectivo acuerdo de libre comercio’ con el bloque, dijo el presidente argentino Néstor Kirchner al cerrar la cumbre.

México no tendrá voto ni posibilidad de presentar mociones o proyectos políticos, institucionales o comerciales. La decisión del Mercosur contrastó con el intento del presidente Vicente Fox de convertirse en socio no pleno del bloque, antes de tener un acuerdo de libre comercio firmado.

Junto a Argentina y Brasil, Paraguay y Uruguay son el corazón del bloque. Chile, Bolivia y Perú, por su parte, ya son miembros no plenos, lo que implica que poseen preferencias comerciales en el intercambio con los miembros, pero no comparten el arancel externo común.

Fox dijo por su parte que «juntos (México y el Mercosur) podemos establecer las bases de una sólida y verdadera integración latinoamericana. México está convencido de que hoy la integración es la clave para lograr que América Latina y El Caribe se inserten exitosamente en el mundo globalizado’.

Kirchner también saludó la llegada de Venezuela como estado asociado, que sólo ‘se efectivizará cuando el acuerdo de libre comercio se protocolice en la Aladi (Asociación Latinoamericana de Integración)’. Venezuela dispondrá de los mismos derechos y restricciones que México.

Para el presidente venezolano Hugo Chávez, sin embargo, lo anunciado en esta cumbre implica que ya no hay vuelta atrás. ‘Nosotros podemos decir ya que Venezuela está en el Mercosur’, dijo Chávez.

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, por su parte, señaló que la intención del bloque es que ambos convenios avancen lo más rápido posible, mientras que funcionarios de distintos países coincidieron en que el ingreso de México podría convertirse en el nexo del bloque con Estados Unidos.

La agenda del próximo semestre, con la presidencia de Brasil, abordará políticas energéticas y de infraestructura comunes y la obtención del financiamiento para llevarlas a cabo.

Los siete jefes de Estado que llegaron a la ciudad norteña argentina de Puerto Iguazú respaldaron el trabajo de la comisión de representantes permanentes del bloque, que comenzó sus funciones a principios de este año y está dirigida por el ex presidente argentino Eduarde Duhalde.

El trabajo de la comisión está en línea con el deseo de los mandatarios de dotar de más instituciones al bloque y coordinar sus economías, una deuda que acompaña al Mercosur desde su creación hace 13 años. Esas dos tareas, según los mandatarios, haría más difícil que los desequilibrios macroeconómicos concluyan en conflictos comerciales.

Esa falta de coordinación quedó expuesta nuevamente por la disputa entre Argentina y Brasil, que estalló cuando el gobierno de Kirchner anunció a dos días del inicio de la cumbre trabas al ingreso de electrodomésticos brasileños.

Si bien funcionarios de ambos países intercambiaron gestos de paz, la resolución del conflicto dependerá de las negociaciones a nivel ministerial y empresarial que se harán en los próximos 15 días.

Este nuevo capítulo de cortocircuitos entre la primera y la tercera economía de América Latina, quedó reflejado en una frase de Kirchner: «el principal capital que debemos acumular es la confianza’.

DAMIAN WROCLAVSKY / Reuters