MGAP acordó con conaprole para asegurar

Esto se da en un mercado donde el resto de las empresas se concentran en las exportaciones por los altos precios internacionales.

Se desconoce qué fue lo que ofreció el gobierno a la principal empresa láctea por ese compromiso de mantener la oferta de leche. Lo que parece claro es que las empresas que se volcaron a exportar al exterior, aumentando precios en el mercado interno, estarán bajo la lupa del gobierno.

En el mercado circulan insistentes versiones de que Conaprole le había planteado al gobierno su preocupación porque la compañía estaba disminuyendo sus márgenes y su poder de compra de leche por mantener la oferta de leche fluida, cuando sus competidores se orientan hacia el mercado internacional por lo que pueden pagar mejores precios a los productores.

Es por eso que la negociación por el ajuste de precios de la leche fluida, que se debe dar a partir del 1° de setiembre, era y es clave para Conaprole. Un aumento relevante le daría más aire para mantener la oferta al mercado interno. Sin embargo, el gobierno entiende que el ajuste no puede afectar a los consumidores ni incidir negativamente en el ya alto Índice de Precios al Consumo (IPC).

PRECIO. En el acumulado hasta julio los lácteos aumentaron su valor de venta al público 6,5% contra el alza en el IPC general de 6,38%. Esta evolución similar está explicada en buena parte en el peso de la leche con precio administrado que tuvo su último ajuste el 1° de marzo.

En otros productos, como el queso semiduro o el Colonia, en cambio, las subas en los primeros siete meses fueron de entre 16% y 17%. Esto se debe al aumento de los precios de estos productos en el exterior que llevan a que sean varias las compañías que decidan bajar su oferta en el mercado interno o aumentar precios. A partir del 1° de agosto Ecolat subió hasta un 20% el precio de leche fluida (no administrada) y se prevé que pase lo mismo con otros productos.

El suplemento agropecuario de El Observador dijo el viernes que el próximo ajuste no superará el 5%. «Esto agudizará las tensiones entre la baja rentabilidad de vender en Uruguay y el alto margen de las exportaciones», sostuvieron. Asimismo el ministro Mujica dijo la semana pasada al semanario Búsqueda que el gobierno va «a afinar» ese ajuste dentro de la estrategia de asegurar el consumo de los bienes básicos a la población.

El presidente de la Junta Nacional de la Leche, Manuel Marrero, sostuvo el viernes en radio Rural que en el ajuste se debe llegar a un número que «contemple» la situación de «nuestra industria y nuestros consumidores». Se debe encontrar una propuesta que «enfrente con éxito» una situación «coyuntural» y «conflictiva».

El anterior ajuste se dio el 1° de marzo y fue de 7,3%. En ese momento los precios internacionales de productos como la leche en polvo ya iban en ascenso (entre U$S 3.350 y U$S 3.450 la tonelada en febrero) aunque no habían llegado a los picos históricos de más de U$S 5.000.

Hasta la primera mitad del año tanto Conaprole como Ecolat (las dos empresas que exportan leche en polvo, aunque este año se agregará Claldy) todavía estaban culminando operaciones acordadas el año pasado a un valor promedio de U$S 2.600.

Con exportaciones a valores más aproximados a los de mercado la presión por exportar es cada vez mayor y es cuando Conaprole va al sacrificio por su compromiso con el mercado interno. Y si la producción, y por ende la oferta no se recupera tras el magro primer semestre, el escenario será más complicado.