Micheletti amenaza a Brasil con remover estatuto diplomático

En un comunicado de la cancillería de Honduras, el gobierno de facto amenazó con adoptar «medidas adicionales», sin dar especificaciones; pero horas después, el propio presidente de facto, Roberto Micheletti, sostuvo que se podría remover el estatuto diplomático de la embajada de Brasil, si no se define la situación del depuesto mandatario.

El presidente brasileño respondió en una rueda de prensa en isla Margarita, Venezuela, a la posición comunicada por las autoridades de facto en Honduras, que «no acata ultimátum de golpistas» y luego calificó a Micheletti como un «usurpador».

Zelaya se encuentra alojado desde hace una semana en la embajada brasileña de Tegucigalpa, en su más reciente maniobra en busca de ser restituido a la Presidencia, cargo del que fue despojado hace exactamente tres meses. El gobierno de Micheletti llamó a Brasil a «que inmediatamente tome medidas para asegurar que el señor Zelaya deje de utilizar la protección que le ofrece la representación diplomática para instigar a la violencia».

Después de la respuesta de Lula, el canciller de facto Carlos López dijo en conferencia de prensa que «los 10 días están corriendo y desde el momento que Lula respondió significa que nos reconoce como gobierno. Es un plazo de cortesía que se dio a Brasil, que tiene una responsabilidad y no puede ignorar nuestra existencia».

El mandatario derrocado pidió ayer a sus seguidores que persistan con las manifestaciones de rechazo al gobierno golpista. Y llamó para hoy a una «ofensiva final» en Tegucigalpa, para la cual instó a sus seguidores en las otras ciudades del país para que participen de una marcha a su favor.

Al respecto Lula dijo que hablará con Zelaya para decirle que «no es políticamente correcto utilizar la embajada para hacer incitación a cualquier cosa«. A la pregunta de cuál sería el estatus diplomático que dará Brasil a Zelaya, Lula, quien se encontraba en la cumbre Sudamérica-África, expresó que el gobernante depuesto «estará hospedado hasta que la OEA y la ONU decidan qué hacer».

El mandatario brasileño dijo que la solución «simple» sería que «los golpistas» salgan del palacio de gobierno y permitan el retorno de Zelaya para que convoque a elecciones. La Organización de Estados Americanos (OEA), también denunció ayer al gobierno de facto por no dejar entrar al país a altos funcionarios del organismo.