Microsoft deberá pagar multa de unos US$ 600

Un tribunal de la Unión Europea (UE) ratificó ayer el fallo antimonopólico contra Microsoft Corp. y rechazó la impugnación a una multa de 497 millones de euros (US$ 613 millones), la mayor jamás impuesta por reguladores de la UE.
El fallo es una victoria resonante para la UE que confirma su condición de regulador global.

La Corte Europea de Primera Instancia desestimó la apelación hecha por el consorcio de la computación contra una decisión de la UE que le ordenó compartir códigos de comunicaciones con competidores y vender copias del programa Windows sin el sistema Media Player.

La Corte dio la razón al Ejecutivo de la UE, que en 2004 condenó a Microsoft por aprovecharse del monopolio de su sistema operativo Windows para expulsar del mercado a otros competidores, a los que no facilitó la información necesaria para fabricar productos compatibles con Windows.

El bloque europeo consideraba en su condena que la “falta de interoperabilidad” ayuda a Microsoft a reforzar su posición de mercado y pone en peligro la existencia de competencia en el sector.

En Bruselas, la directora antimonopolio de la UE, Neelie Kroes, saludó la “agridulce” victoria contra Microsoft, al señalar que los usuarios de software aún no tienen más opciones de las que tenían hace tres años.

“El tribunal confirmó el punto de vista de la comisión, que los consumidores están sufriendo a manos de Microsoft”, dijo Kroes.

La funcionaria se negó a decir si los reguladores de la UE adoptarán algún tipo de acción contra Vista, el nuevo tipo de operaciones de Microsoft. El año pasado, los reguladores europeos expresaron su preocupación por ese programa. Kroes se limitó a decir que “si no está de acuerdo con nuestras normas, actuaremos”.

La corte falló contra Microsoft en las dos partes del caso, al afirmar que la Comisión Europea –el organismo ejecutivo de la UE– tuvo razón al concluir que el consorcio era culpable de abuso monopólico al intentar utilizar su dominio en los ordenadores de escritorio para introducir programas de servidores.

Microsoft, cuya sede central está en Redmond, en el estado de Wáshington, prefirió abstenerse de comentar el fallo o una apelación eventual al tribunal supremo de la Unión Europa –la Corte Europea de Justicia– hasta que estudie la decisión contenida en 248 páginas. La empresa tiene un plazo de dos meses para la nueva apelación.

En cuanto a la multa, los jueces sentenciaron que Bruselas no se equivocó al evaluar la gravedad y duración de las prácticas anticompetitivas, por lo que mantuvieron la sanción económica, la más alta impuesta nunca por la autoridad europea de competencias. (Redacción y agencias)