Mientras la izquierda y Sanguinetti se enfrentan, Larrañaga se ubica en el medio y pide tregua

El candidato presidencial del Encuentro Progresista-Frente Amplio, Tabaré Vázquez, respaldó ayer miércoles al senador tupamaro José Mujica por estar enfrentando al líder del Foro Batllista, Julio Sanguinetti, y dedicó su discurso a criticar al ex presidente.
Mostrando una aparente renuencia a la confrontación, el principal competidor de Vázquez, el blanco Jorge Larrañaga, dijo ser el único capaz de «atar los extremos» y reclamó para el próximo gobierno una «tregua de por lo menos 30 meses para desarrollar políticas de Estado».

«Importantes vulnerabilidades». En un análisis elaborado en agosto y divulgado ayer miércoles por el Banco Central (BCU), el staff técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI) indicó que en los meses recientes hubo una mejora en algunos indicadores financieros (suba de depósitos, aumento de la liquidez de los bancos y recuperación de las carteras de crédito) y en materia fiscal, pero contrastó eso con las «importantes vulnerabilidades» asociadas a la deuda pública.

Según el estudio, que fue avalado por los economistas Markus Rodlauer y Liam P. Ebrill, el endeudamiento público de Uruguay es mayoritariamente en dólares y una porción «importante» vence a corto plazo. Para los técnicos del FMI, «las recientes bajas de impuestos dejaron poco espacio para cualquier desviación» en los compromisos en materia de gasto público, de forma de cumplir con la meta de superávit primario (antes del pago de intereses) para el próximo año.

Agregó que Uruguay «está expuesto» ante las variaciones en las tasas internacionales de interés y del precio del petróleo. El FMI, que es uno de los mayores acreedores institucionales del gobierno uruguayo, señaló que los compromisos financieros con el organismo van a aumentar «excesivamente» en 2006 y 2007 ya que el pago de obligaciones proyectado es de alrededor de 7,5% y 5,5% del Producto, respectivamente.

El staff del FMI sostuvo que tos «riesgos» de incumplir con las metas del programa «disminuyeron», pero alertaron que se mantienen «significativas vulnerabilidades», lo que «no deja espacio» para errores de política económica.

En tanto, en un reporte al Directorio del Banco Mundial (BM), el vicepresidente para América Latina del organismo, David de Ferrantis, destacó días atrás la recuperación económica de Uruguay, pero hizo notar una serie de debilidades hacia el futuro.
Por un lado, señaló que la deuda pública es elevada y su sustentabilidad requiere que Uruguay siga haciendo esfuerzos fiscales, en especial después de que asuma el nuevo gobierno.

En el documento, al que accedió Búsqueda, el BM añadió que la agenda de reformas estructurales «se enlenteció» durante la campaña con vistas a las elecciones de este mes. «Sin embargo -agregó-, todos los partidos principales han reafirmado su compromiso con el pago de la deuda y el mantenimiento de la disciplina fiscal».

En tanto, el BCU indicó en su «Boletín de Política Monetaria», el martes 19, que la recuperación de la economía continuó en el tercer trimestre -aunque a menor ritmo que en meses anteriores-, y señaló que en general las condiciones seguirán siendo favorables en el 2005.

Descartó un viraje brusco en la actual política económica al menos al inicio de la nueva administración que asuma en marzo. En ese sentido, recordó que «todos los candidatos han anunciado que mantendrán en términos generales los lineamientos económicos seguidos hasta el presente, por lo que no es de esperar grandes cambios en materia de política económica, al menos en el corto plazo». Según el informe oficial, los agentes económicos «parecen haber incorporado el efecto del cambio de gobierno» y descartó que se registren oscilaciones significativas en los mercados financieros en los próximos meses.

«No me voy a callar». El panorama auspicioso que presenta la autoridad monetaria se difundió en el marco de una campaña electoral fuertemente polarizada entre el Foro Batllista, del gobernante Partido Colorado, y el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, el principal grupo del Frente Amplio.

La difusión en los últimos días de diversos spots publicitarios del Foro Batllista referidos al accionar del senador Mujica y otros tupamaros durante la lucha armada de los años ’60 y ’70, produjo un duro enfrentamiento con acusaciones cruzadas entre Sanguinetti y Mujica.

Mujica transmitió ayer en una reunión con Vázquez y los principales senadores del EP-FA su intención de seguir contestando las agresiones de sus oponentes.

No quiso dejar dudas y asilo dijo: «Que quede claro, no me voy a callar».

Vázquez parece haber interpretado el tono del enfrentamiento. Su última aparición pública, ayer miércoles en Rivera, la dedicó a criticar por elevación a Sanguinetti.

«Cuando se acerca la campaña a su fin ya no hablan sus candidatos a la Presidencia sino los viejos líderes que llevaron a sus partidos al descalabro», afirmó, y agregó sin la más mínima vacilación: «La gente no les cree, se terminó. Que sacudan todos los cucos que quieran sacudir (…) la respuesta se la vamos a dar el 31 de octubre para enterrar definitivamente esa esquizofrénica y troglodita forma de hacer política».

«Si algunos de esos desvelados y trasnochados que nos están atacando piensan que se van a poder esconder en fueros parlamentarios, se equivocó la paloma», desafió.
Sanguinetti dio una muestra de dureza al tildar a Mujica de «asesino, ladrón de bancos, asaltante y todo lo demás», el lunes 18 en radio Sarandí.

En tanto, Larrañaga dijo ayer miércoles durante un almuerzo organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing que el país está «viendo el recrudecimiento de la polarización de su sistema político, algo que no conduce a nada».

Pero Larrañaga anoche en San José también criticó a los tupamaros, aunque sin nombrarlos.

Dijo en un acto que no se puede comparar la guerra entre blancos y colorados de 1904, en la que se peleaba «mano a mano» con la de «hace 30 años», en la que «se mataba por la espalda».

El candidato colorado, Guillermo Stirling, prefirió mantenerse al margen de la contienda. «Cada grupo tiene su propia estrategia de comunicación y nosotros, la fórmula, tenemos la nuestra», afirmó ayer en Minas.