Ministro puso plazo a la negociación

Con la propuesta de que en un mes o dos se llegue a un acuerdo sobre los criterios de sueldo que percibirán los privados, el gobierno dejó inaugurados ayer los Consejos de Salarios.

Mientras que los trabajadores celebraron el planteo del Ministerio de Trabajo de poner un plazo máximo de dos meses al tema salarial, los empresarios prefirieron no hablar de fechas pronosticando que la negociación «será larga».

El ministro Eduardo Bonomi dijo que es necesario «establecer un criterio, porque en los consejos de salarios se puede discutir todo lo que se quiera discutir, pero tiene que haber una primera pauta que es la salarial para después abrir una segunda ronda para todo lo demás».

En ese sentido, afirmó que el tema salarial no debería extenderse a más de uno o dos meses.

TRASCENDENTAL. El delegado del Pit-Cnt, Milton Castellano, celebró la propuesta del ministro. En dos meses «tienen que estar las primeras señales», dijo.

Agregó que los trabajadores plantearán la recuperación salarial, ya que perdieron más de un 20% en estos últimos años. Junto con el salario, reclamarán condiciones laborales y el cumplimiento de los elementos inspectivos, aclaró.

Con respecto a las condiciones de trabajo, Castellano afirmó que las tercerizaciones, las unipersonales y la desregulación «son moneda corriente en todas las empresas que tienden a encubrir relaciones de dependencia».

Además, dijo que reclamarán que las facultades inspectivas de los consejos de salarios sobre las normas que se aprueben en la negociación «se apliquen a lo largo y ancho de todo el país».

El dirigente afirmó que después de «tantos años» sin posibilidad de consejos y de pérdida de negociación colectiva, «este es un día trascendental».

También planteó que harán hincapié en las libertades sindicales para que en cada uno de los lugares se pueda realizar la actividad gremial.

Bonomi anunció al respecto, que el gobierno elaborará un proyecto de ley de libertades sindicales.

INVITACION. Castellano aceptó la propuesta del director Nacional de Trabajo, Julio Baraibar, que invitó a hablar a un representante de los trabajadores y a un representante de los empresarios.

De los empresarios ninguno quiso hacer uso de la palabra. Al finalizar el acto, el vicepresidente de la Cámara de Comercio, Horacio Castells, explicó que «hay muchos grupos empresarios y no nos parecía que uno de los grupos fuera a tener que hablar».

Castells señaló que el «flagelo más grande que tiene el país» hoy es la desocupación.

«Si tuviéramos un índice de desocupación cero, no necesitaríamos de consejos de salarios. Cada uno es el mejor defensor de su salario teniendo ocupación. Tampoco necesitaríamos Plan de Emergencia. Todas las medidas tienen que apostar a que el crecimento llegue», enfatizó.

Consultado sobre los posibles aumentos para los trabajadores, dijo que para las empresas «que puedan, ni que hablar. Hay algunas que ya lo han hecho, pero hay empresas que no pueden», estimó.

El dirigente empresarial destacó que un estudio del BID afirmó que para que crezcan las empresas, los dos puntos más importantes son tributos y créditos.

«Tenemos que apostar a bajar los tributos y que haya crédito en condiciones normales. El crédito en todas partes del mundo hace crecer las empresas. Son puntos muy importantes; todos sabemos que en Uruguay en muchos casos benefició a las empresas y en otros las fundió».

Por su parte, el presidente de la Cámara de Industrias, Washington Burghi, dijo que tienen las mejores expectativas de alcanzar acuerdos con los trabajadores privados.

Sostuvo que es necesario sentarse «con la mente bien abierta» a negociar aunque prefirió no hablar de plazos.

«En una negociación no hay tiempos mínimos ni tiempos máximos. Simplemente se negocia y cuando se culmina la negociación, ese es el tiempo necesario para la misma», sostuvo.

Respecto al reclamo de que ningún trabajador privado reciba menos de 3.000 pesos líquidos como salario, una de las reivindicaciones de este 1º de mayo, Burghi indicó que el ámbito para esos planteos son los consejos de salarios.

DUDAS. Por otra parte en el editorial de la última revista de la Cámara de Industrias, quedó definida cuál es la opinión de ese sector sobre los consejos.

El editorial afirmó que existen más dudas que certezas sobre los resultados a alcanzar por la premura con la cual las nuevas autoridades instaron a las cámaras empresariales a conformar su representación. «Da la sensación de que hacer rápido las cosas es más importante que hacerlas bien», afirma.

Agrega que «la necesidad de mejorar el poder aquisitivo de la ciudadanía está generando expectativas similares a las de 1985. Sin embargo, (…) considerando los actuales niveles inflacionarios y la cotización del tipo de cambio, no existe el ‘colchón’ de veinte años atrás para absorber errores o concesiones que se hagan en la negociación con el objetivo de acordar».

«No ha sido —agrega la nota— el sector empresarial el que ha generado estas expectativas. Parece sensato pensar que los aumentos esperados por los sindicatos, en muchos casos, no podrán trasladarse a costos ya que las condiciones regionales o internacionales de competitividad lo impiden».