Modifican Código de la Niñez y crean penas alternativas

Se trata de un manual para otorgarle certeza a los efectivos policiales para su actuación y que “los policías no tengan las manos tan atadas”, informó Faroppa a El Observador. El manual explicará además cómo se hacen los procedimientos de cacheo, utilización de armas y registro personal, entre otros procedimientos.
El gobierno también elaborará un proyecto de ley para modificar algunos aspectos del Código de la Niñez y la Adolescencia. El objetivo “es garantizar los derechos humanos de los niños y adolescentes sin afectar el derecho de toda la población”, explicó Faroppa. Entre los aspectos que se revisaran se encuentra la penalización a la tentativa de hurto y penas alternativas a la privación de libertad.

“Si un menor comete un hurto no tiene que volver a la casa como si nada. Se debe buscar una pena que no sea la privación de libertad”, dijo Faroppa.

El ministro interino solicitó a los comisarios de Montevideo que pregunten a los oficiales las dificultades que tienen en su trabajo por el Código de la Niñez y que eleven a la cartera propuestas para modificarlo.

El Código del Niño y la Adolescencia ha sido duramente criticado por comerciantes y vecinos de Villa Colón, una zona que en los últimos meses ha sufrido una ola de rapiñas protagonizadas por bandas integradas por delincuentes menores de edad. Anoche en ese barrio se organizó una manifestación con corte de calles y caceroleada en reclamo de la anulación del Código, o al menos de la revisión de algunos de sus artículos.

Otra medida que están promoviendo los comerciantes de Colón es la prisión para los padres de los menores delincuentes.

Ayer Faroppa, en nombre del gobierno, alertó a las comisiones barriales que se están organizando para combatir la delincuencia que dejen ese trabajo para la Policía (ver página 7).


Cifras alarmantes. Cuando todavía no se acallan los reclamos por el asesinato el viernes del guardaconductor de Raincoop en Casabó, ayer se produjo otra rapiña a un ómnibus del transporte colectivo en Paso de la Arena y a un taxi en el Borro.

Por mes los taximetristas sufren un promedio de 43 rapiñas, contra 26 que se registran en las unidades de transporte colectivo. Si la tendencia de enero continúa, el transporte en general puede superar este año las 1.000 rapiñas, una cifra que no se registra desde el año 2003.

El año más trágico para los obreros del volante fue 2004, con cuatro muertes, dos en Montevideo y dos en Canelones. Tres de esos asesinatos continúan impunes, los de dos taximetristas y el de un guardaconductor de ómnibus.


Canelones. A los reclamos de los comerciantes y vecinos de Casabó y Colón por la inseguridad, se sumó en las últimas horas el diputado blanco por Canelones, Richard Caramelo. El legislador dijo que el operativo Verano Azul dejó debilitada la vigilancia en el área metropolitana. La situación es particularmente preocupante en Las Piedras, Pando, Barros Blancos, Toledo y Canelón Chico.

Charamelo declaró al diario Hoy Canelones que en Las Piedras hay 57 funcionarios policiales, de los cuales 30 cumplen tareas administrativas.