Modificarán la ley de Educación y los sindicatos cortarán el diálogo

Para «retomar» la conducción de la educación, ayer el presidente José Mujica y los líderes de los cuatro partidos con representación parlamentaria acordaron darle doble voto al presidente del Codicen y a los directores generales de los órganos desconcentrados de la ANEP. De esta forma, el gobierno se asegura la mayoría en el Codicen, donde actualmente tiene dos votos contra dos de los delegados docentes y uno de la oposición.

Las reformas demandarán la presentación de un proyecto modificando la ley de Educación aprobada durante el gobierno de Tabaré Vázquez.

El Frente Amplio, decisivo actor para aprobar estos cambios, aún no compromete su respaldo, según advirtió el presidente de la coalición de izquierda, Jorge Brovetto. «Los órganos de decisión están de receso. El Frente lo va a discutir», sostuvo luego de la cumbre en la residencia oficial.

Durante el Secretariado Ejecutivo del Frente Amplio de ayer, se evaluó que el doble voto al presidente del Codicen no resuelve el problema de la educación, que estiman es de gestión, aunque la fuerza política estaría dispuesta a avalar la propuesta de Mujica.

Por otra parte, hay menos disposición en el Frente Amplio de apoyar la propuesta de los partidos Nacional y Colorado de aumentar en uno la cantidad de consejeros en el Codicen y los desconcentrados.

En la reunión Mujica también anunció que removerá a la directora general de Secundaria, Pilar Ubilla, y al consejero Fernando Tomeo, ambos del MPP. Para reemplazarlos, Mujica dijo que envió al Codicen una lista con tres nombres para los dos cargos.

Por otro lado, para ocupar la subsecretaría de Educación y Cultura, en lugar de María Simon, ayer sonaba en varios sectores del Frente Amplio el nombre de ?»scar Gómez, actual director general de Primaria y afín al Partido Comunista.

En tanto, los sindicatos rechazaron las decisiones tomadas ayer por el sector político. El secretario general de la Federación Uruguaya de Magisterio (FUM), Gustavo Macedo, señaló a El País que rechazan la decisión de ampliar los poderes al presidente del Codicen de la ANEP y que a partir de esa medida no se sentarán a dialogar con el sistema político.

«No participaremos en ningún diálogo que no sea política de Estado y ahí no puede estar únicamente el sistema político. Si la cuestión es que los partidos se junten para resolver sobre educación, que lo hagan, pero no cuenten con la FUM», aseveró Macedo.

El sindicato de Primaria, tradicionalmente moderado y proclive a llegar a acuerdos, se presentará a la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza (CSEU) con el propósito de que ningún otro gremio se sume al diálogo con el sistema político.

El dirigente también rechazó la creación de un ente autónomo para la Universidad del Trabajo. «Si la idea es esa, nosotros vamos a pedir que Primaria sea un ente para negociar un mejor presupuesto», señaló Macedo.

Por su parte, el dirigente radical de la Asociación de Docentes de Enseñanza Secundaria (ADES) de Montevideo, Luis Martínez, también fue crítico del acuerdo. «La reivindicación histórica nuestra es la autonomía y el cogobierno sin intervención político partidaria, y las medidas que están tomando van en contra de esa dirección», dijo Martínez a El País.

«Me parece lamentable y me provoca tristeza que se siga utilizando a la educación pública como terreno político partidario, para crear cargos, para meter gente a dedo, para hacer demagogia con la educación pública una vez más», disparó.

Autonomía. Otro de los acuerdos principales de ayer fue la aprobación unánime del documento sobre el «Fortalecimiento de Autonomía de Centros Educativos», que alcanza a Primaria, Secundaria y UTU. El senador nacionalista Jorge Larrañaga destacó la aprobación de este documento, «que no es otra cosa que el Pro-Mejora extendido a todos los centros».

Durante el encuentro con el presidente, los nacionalistas pidieron garantías para que este acuerdo se concrete, a lo cual Mujica dijo que trasladaría el documento al Codicen a través del ministro de Educación, y que convocará a una reunión en la Torre Ejecutiva con los partidos políticos, el Codicen y los órganos desconcentrados, donde se presentará el documento de acuerdo.

A este planteo, Brovetto dijo que el documento no se le puede «imponer» al Codicen, porque la ANEP es autónoma. Según asistentes a la reunión, Mujica le respondió que «la única autonomía es la libertad de cátedra», y que «en todo lo demás» la ANEP está sometida a la jerarquía.

Mujica además dijo a los líderes políticos que les aseguraba que los consejeros designados por el gobierno en la ANEP aceptarían el documento sobre autonomía de los centros.

Optimismo. Con mayor entusiasmo unos que otros, los partidos de oposición consideraron que las novedades surgidas de la reunión son positivas.

Los delegados coincidieron en que las propuestas contenidas en el acuerdo «devuelven el control de la enseñanza al poder político» y que lo «sacan» de la mano de los sindicatos.

Larrañaga dijo que este acuerdo «vence los corporativismos», logra que «la política reasuma la conducción de la educación», y muestra «una oposición constructiva».

En tanto, para el colorado Pedro Bordaberry, si bien estas medidas tienen aspectos positivas, «no alcanzan» para reformar la enseñanza y que «hay que seguir trabajando».

 

El presidente del Partido Independiente, Pablo Mieres, dijo que éste es «un acuerdo de alcance medio. Las cosas que se acordaron son todas positivas, todas, pero obviamente no son la reforma educativa».