Motivos de Vázquez para eludir un debate

Las respuestas que dan a esta pregunta los dirigentes del Encuentro Progresista (EP) trascienden el tradicional aserto de que “el que va primero no debate”. Oscilan entre la necesidad de preservar a su candidato de la posibilidad de perder pie ante temas urticantes y la obligación de evitar un violento encontronazo televisivo que rompa puentes con un sector del nacionalismo que la izquierda puede necesitar para gobernar.
Fuentes del EP dijeron a El Observador que si bien en la coalición existe la certeza de que Vázquez “le ganaría” a Larrañaga en una discusión pública, también existen riesgos que es mejor no alentar.

“Los asuntos relacionados con temas impositivos, la relación con los centros de poder y los medios de comunicación pueden ser difíciles de encarar en un debate. Ya perdimos elecciones por culpa del marxismo y el impuesto a la renta. ¿Para qué arriesgarnos?”, dijo una fuente.

En reiteradas oportunidades Larrañaga ha retado a Vázquez a debatir públicamente pero sus reclamos han caído en saco roto.

Por su parte, la senadora Mónica Xavier (Partido Socialista) declaró a El Observador que el Encuentro Progresista ha explicado “perfectamente” sus propuestas ante la ciudadanía y “no hay por qué responder que sí a ese espacio que está pidiendo el contrincante”.

Sin riesgos. “No existe ningún riesgo. Ese debate lo gana Vázquez, pero no hay necesidad de ser el partenaire de nadie. Además, en ese tipo de discusión a veces algunos temas no quedan suficientemente explicados y después tienen repercusiones que no son las mejores. Es mucho más eficaz el acto callejero”, agregó. En tanto, el diputado José Bayardi (Vertiente Artiguista) sostuvo que un debate feroz entre los dos candidatos “puede llegar a romper puentes con un sector con el que podemos llegar a tener coincidencias en el gobierno”.

“Nosotros elegimos confrontar de cara a la ciudadanía y que ésta sea la que elija. No es necesario debatir para saber que Vázquez está mejor formado para gobernar”, dijo.

El propio Vázquez explicó las razones por las que no quiere debatir. “En esas instancias a la gente sólo le quedan los gestos y no las ideas; del debate con Sanguinetti la gente se acuerda de lo del marxismo y del debate con Ramírez del abrazo que nos dimos. No vale la pena perder el esfuerzo de cinco años de trabajo”, resumió.