Mujica pidió rever gastos ya votados en Presupuesto.

En el gabinete productivo de ayer, con mucha firmeza Mujica expresó a los ministros que asume toda la responsabilidad del criterio de que «no hay un peso más para nada». Incluso aclaró que tampoco hay dinero para algunas cuestiones ya votadas en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados, como por ejemplo la creación de nuevos juzgados no previstos en el texto original, dijeron fuentes de gobierno a El País.

En el Senado, habrá conversaciones con la bancada oficialista para transmitir este mismo criterio del mandatario.

El presidente le dijo al ministro de Economía, Fernando Lorenzo, que no se puede aumentar el gasto en el presupuesto y que se comunicará a los legisladores que es el mandatario quien no acompañará iniciativas que impliquen aumento en el gasto, agregaron las fuentes.

Concesión. En tanto, las negociaciones a contrarreloj quedaron en evidencia ayer cuando a la hora 12.30 sonó el celular del presidente de COFE, Pablo Cabrera. Alguien del Pit-Cnt le avisó que a la hora 13 el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, el director de OPP, Gabriel Frugoni, y el secretario de Presidencia, Alberto Breccia, los recibirían en la residencia de Suárez para anunciarle varias concesiones del gobierno.

Al llegar junto a los coordinadores del Pit-Cnt Juan Castillo y Fernando Pereira, se enteró que el gobierno admitía modificar el artículo 4° del proyecto para que quedara registrado en el Presupuesto que las negociaciones salariales de los estatales podrán retomarse durante el período.

Por la noche, la comisión de Hacienda, integrada con la de Presupuesto de la Cámara de Representantes, aprobó por unanimidad la modificación.

«No es lo mejor, pero igual vamos a acompañar la iniciativa ya que es un acuerdo entre el gobierno y COFE», dijo a El País el diputado del Partido Nacional Jorge Gandini, miembro de la comisión.

Se trata de una de las peticiones que COFE venía realizando al gobierno a fin de asegurarse de que no se congelen los salarios hasta que se apruebe la reforma del Estado.

Tras la reunión, Cabrera se mostró conforme con el cambio. No obstante se maneja que en la asamblea de COFE, que se desarrollará esta mañana, la concesión del gobierno será criticada por insuficiente.

Temían que por la vía de los hechos el gobierno obligara a los gremios estatales a negociar por separado los incrementos salariales, lo que determinaría que COFE «perdiera influencia», según sindicalistas.

Los retoques al artículo 4° del proyecto de Presupuesto abren la puerta para que, además de los ajustes salariales por la inflación, los funcionarios públicos tengan incrementos salariales mayores. Pero tampoco lo aseguran.

El secretario de Presidencia, Alberto Breccia, se reunió ayer de tarde con los diputados del Frente Amplio de la comisión de Presupuesto integrada con Hacienda y explicó las modificaciones a los artículos 4° y 6°, negociados con COFE.

La bancada oficialista recibió «con satisfacción» los cambios debido a que «mantienen el salario real» de los funcionarios» y facultan al Ejecutivo «a discutir ajustes por recuperación», dijo a El País el diputado socialista Gustavo Bernini.

En cambio, el diputado nacionalista Pablo Abdala dijo que a priori es «un camuflaje de la misma solución» y «agrega poco», aunque «lo positivo es que hay un acuerdo del gobierno con los sindicatos».

El prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa, dijo a El País que «no hay cambios esenciales. Se ajustó la redacción de algunos artículos y se dieron las garantías que se pedían estuvieran dentro del articulado y que estaban en el espíritu del gobierno».

Los cambios no abarcan uno de los aspectos cuestionados por COFE e incluso planteado días atrás por diputados oficialistas: la inclusión de una «cláusula gatillo» si la inflación supera el 10%.

El artículo 4° mantiene la derogación de una norma de 1997 (que establecía un segundo ajuste anual si la inflación llega el 10%). El artículo dice que si la variación del IPC medida en años móviles «fuera superior al 10%, el Ejecutivo convocará al Consejo Superior de Negociación Colectiva» y «quedará habilitado a aplicar en el siguiente ejercicio financiero dos ajustes salariales semestrales». Sí se dispondrá un nuevo ajuste «al mes siguiente» si la variación del IPC llega al 10% en los seis meses siguientes al aumento salarial.

CAMBIOS. Uno de los retoques al artículo 4° es que los ajustes «deberán» corregirse al alza si la inflación proyectada para el año por el Comité de Coordinación Macroeconómica es menor a la real. Antes decía que los ajustes «podrán» incluir un correctivo.

Además, se agrega un párrafo que habilita a ajustes salariales mayores, más allá de la inflación. El texto dice que «los eventuales incrementos salariales adicionales no incluidos» en la ley, se «determinarán» por los procedimientos fijados en la ley de negociación colectiva y «serán incluidos en la Rendición de Cuentas de cada ejercicio».