Mujica y ministros analizarán polémica con los empresarios.

Una vez más, y con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el medio, empresarios y gobierno vuelven a enfrentarse. La ley de Negociación Colectiva ha sido uno de los temas que más ha socavado la relación entre ambas partes, pero las distancias también se han manifestado en temas como las ocupaciones, la renuencia oficial a desalojar instalaciones privadas tomadas por los gremios y las leyes que los gobiernos de izquierda han aprobado en favor de los sindicatos.

Mientras los empresarios esperan que una misión del organismo llegue a Uruguay para analizar la marcha de la negociación colectiva, el gobierno evalúa si acepta dicha visita o solicita debatir el tema en la Asamblea Anual de la OIT, en junio.

El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, dijo a El Observador que en su última visita al organismo internacional el mes pasado invitó al director general, Juan Somavía, a que participe de los festejos del Bicentenario.

«Podría ser una buena oportunidad para que venga acompañado de su equipo y vea in situ la situación», dijo.

De todas formas, el ministro comunicó al presidente José Mujica la intención de la OIT de venir al país a evaluar la negociación colectiva, y el tema «seguramente» será analizado el próximo lunes en el Consejo de Ministros.

Brenta reiteró que el gobierno «aún no ha tomado una decisión» sobre si aceptará la misión.

Brenta vs Varela. La discusión sobre la ley avivó la polémica política entre las partes.

«Sorprende la convocatoria de misión que ha venido promoviendo la Cámara de Comercio a través de su presidente, Alfonso Varela, que lo respetamos mucho.Y más sorprende que entre 1973 y 1985, cuando estuvieron suprimidas las libertades de todo tipo, la Cámara de Comercio nunca presentó una queja ante la OIT. Nos sorprende que Varela, a quien consideramos un demócrata, no hubiera promovido eso en ese momento, como sí lo hizo la CNT, que denunció a la dictadura en todos los organismos internacionales», dijo.

Varela respondió al ministro que «entre 1973 y 1978 estaba en Argentina, como tanta otra gente. Con mi vocación democrática no le doy la derecha a nadie, porque también hubo otras actitudes en el país que no han sido democráticas y no estamos mirando al pasado», retrucó el empresario.

«Lo que hizo o dejó de hacer durante años la Cámara no es tema de mi responsabilidad y ni siquiera era miembro. Pero la Cámara participa desde hace mucho en distintos organismos de la OIT, está vinculada permanentemente y ha avalado la celebración de muchos convenios», dijo. También respondió al ministro que la queja ante el organismo no la presentó él sino «la Cámara de Comercio y la Cámara de Industrias», y agregó que «ante el pronunciamiento de la OIT, que da determinados mandatos al gobierno, lo único que hubo fue la instalación de una comisión». El empresario indicó que los empleadores no quieren «complicar la vida al gobierno», y que su intención es «mejorar una ley que lo necesita».

Complica. Brenta mostró su preocupación porque la llegada de la misión pueda afectar la imagen internacional del país, y puede ser utilizada «como una barrera que afecte el comercio».

Sin embargo, una negativa del gobierno a recibir a una misión de la OIT puede complicar su relación con el organismo, que en marzo destacó la ley de Consejos de Salarios como un ejemplo mundial.

«En Uruguay la recuperación de los salarios y del empleo parece haber contribuido sustancialmente a mantener un robusto crecimiento económico», indica el documento al que accedió El Observador.

«En las fechas en que se reimplantó el sistema de Consejos de Salarios, Uruguay salía de la más profunda recesión de su historia reciente. El nuevo sistema hizo posible que la firme recuperación económica del país se tradujera no solo en un incremento de la tasa de empleo (…) sino también en un sólido crecimiento real de los salarios (aproximadamente el 5 por ciento anual)», señala el texto. Ahora, la OIT movió en favor de los empresarios.