Multas y clausuras a los que violen prohibición de fumar

El integrante de la comisión asesora del MSP sobre el control del consumo de tabaco, Winston Abascal, dijo a El Observador que el monto de las multas que esta semana se propondrá al gobierno va de 100 unidades reajustables ($ 2.734) a los comercios que sean encontrados en infracción por primera vez, a 200 unidades reajustables a los que se encuentren en una segunda oportunidad. Si una empresa incumpliera la norma por tercera vez, la comisión procurará que se pueda llegar a la clausura por un plazo similar al que impone la Dirección General Impositiva (DGI) por incumplimientos tributarios. Empero, dijo que se trata de un aspecto que será sometido a estudio de los servicios jurídicos del MSP.


Voluntad inequívoca.

El 1º de marzo entrará a regir el decreto 268/05, que establece que “todo local cerrado de uso público y toda área laboral, ya sea en la órbita pública y privada destinada a la permanencia en común de personas, deberán ser ambientes 100% libres de humo”. En otras palabras, a partir del 1º de marzo no se podrá fumar no solo en bares o shoppings sino tampoco en las propias fábricas de cigarrillos.

El MSP dictará en los próximos días resoluciones complementarias a este decreto, en donde determinará las multas y aclarará que no serán sancionados los fumadores sino los titulares de las empresas. En el ámbito estatal, la apuesta del MSP será “responsabilizar con mucha dureza” a los jerarcas de las reparticiones estatales, cualquiera sea, y seguramente con mayor énfasis a los de las instituciones de salud.

El decreto 268/05, de setiembre del 2005, sustituyó a otro que había otorgado un plazo hasta el 1º de octubre de ese año para que los bares, restaurantes y shoppings, dispusieran áreas absolutamente separadas para fumadores y no fumadores. Esa norma desató fuertes críticas de muchos comerciantes que arguyeron dificultades tanto económicas como físicas o arquitectónicas de sus locales para realizar las reformas requeridas. La marcha de la polémica terminó convenciendo al MSP que los comerciantes tenían parte de razón. Pero lejos de olvidarse del tema, el gobierno dobló la apuesta y decidió instrumentar de una sola vez la prohibición absoluta de fumar en locales cerrados, una medida que estaba pensada para entrar en vigencia en forma gradual.

“Los plazos, desde los anuncios hasta la puesta en marcha de las medidas, han sido más que suficientes para que nadie diga que no tiene conocimiento. Desde marzo se saldrá a inspeccionar y eventualmente a aplicar multas importantes para que se tome conciencia de que el gobierno va en serio por este camino. No vamos a salir a efectuar observaciones”, dijo a El Observador el director nacional de Salud, Jorge Basso.

El jerarca reconoció que el MSP tiene carencias de personal inspectivo, pero aseguró que está a punto de llegar a acuerdos con otras entidades públicas para coordinar la fiscalización. Entre ellas, DGI, INAU, Banco de Previsión Social y las intendencias. Dijo además que los inspectores del MSP serán apoyados por voluntarios de organizaciones no gubernamentales.

La comisión asesora del MSP aprobó el jueves el logotipo que apoyará la campaña de difusión que se pondrá en práctica el 1º de marzo, y que en una primera etapa incluirá la impresión de 20.000 carteles que se entregarán a los comercios para alertar a los clientes y trabajadores sobre la prohibición. “La ideas es que quede en claro que no es una decisión de los empresarios sino una imposición del Estado”, dijo Basso. Toda la recaudación por multas será volcada a tareas de prevención.