Muñoz presentó la reforma de la Salud

La ministra de Salud, María Julia Muñoz, presentó ayer en los acuerdos ministeriales la grandes líneas de la reforma, una iniciativa que quedó abierta para el aporte de los secretarios de Estado en futuras instancias.

El gobierno tiene previsto crear un Sistema Nacional Integrado de Salud y el seguro que lo financiará mediante dos proyectos de ley que enviará al Parlamento en marzo de 2006.

El sistema prevé que los usuarios tengan derecho a la libre elección de las prestadoras de salud y a la información asistencial y económico-financiera de resultado de todas las instituciones. Una comisión compuesta por miembros de los ministerios de Salud y Economía analizará cómo conjugar la aportación al Seguro Nacional de Salud con el IRPF.


Aportes. La cartera definió que al seguro aportarán, de manera obligatoria, “los mayores de 18 años aportando un porcentaje de sus ingresos con un mínimo no imponible y a partir de dicho valor tasas progresivas, es decir crecientes según el tamaño de la familia y el nivel de los ingresos”, según el borrador. “En el caso de los hijos menores de 18 años, estos se adscribirán a la afiliación del padre que aporte mayores ingresos al fondo”, agrega.

El seguro también estará compuesto por aportes del gobierno “a través de las asignaciones presupuestales previstas en los organismos que hoy tienen asignado gasto en la salud”. Asimismo, las empresas privadas y públicas, así como la administración central aportarán un porcentaje sobre su masa salarial. El proyecto dice que, previo a estos mecanismos, es necesario recorrer un camino de transición que tiene dos puntas: ampliar la cantidad de beneficiarios del seguro de enfermedad del BPS (ex Disse) y la reducción del valor de los tiques en la actualidad. En el primer punto, señala que es necesario extender el seguro de enfermedad a trabajadores públicos y sus familiares, al nucleo de “los activos cotizantes”, jubilados y trabajadores de otras cajas como la bancaria.

Sobre los tiques, la ministra Muñoz declaró que en la actualidad “son un verdadero impuesto a la enfermedad”.