Mutualistas chicas se consideran afectadas por reforma de la salud

En lo que será uno de los primeros pasos en la reforma de la salud, el gobierno cambiará a partir del próximo 1° de julio el valor de la cuota que cada mutualista recibe por los usuarios afiliados a través de Disse.
Se trata de un sistema de cuotas diferenciales que se calcula en función de la edad y el sexo de los socios y que ya puso a las mutualistas pequeñas, con menos cantidad de afiliados, de punta contra la reforma.

El Plenario de Mutualistas acusa al gobierno de querer beneficiar a las instituciones grandes (Casmu y La Española), obligando a las pequeñas a fusionarse o vender su empresa a las mega corporaciones de la salud.

Sucede que a partir del 1° de julio, la cuota que el Banco de Previsión Social (BPS) le paga a las mutualistas por sus afiliados de Disse, será mucho mayor para los menores de 1 año y para los mayores de 65 años ($ 2.200 en promedio), mientras que para los niños, adolescentes y jóvenes, entre 5 y 50 años, será sensiblemente menor a la que hoy perciben ($ 500).

Actualmente hay una cuota única por Disse, calculada en función de lo que cada mutualista cobra a sus socios “comunes”, que ronda los $ 800 (ver infografía).

El conflicto está planteado entonces porque las mutualistas pequeñas aseguran que la mayoría de sus socios (un 70% en promedio) tienen entre 18 y 44 años de edad, por lo que desde julio recibirán menos dinero que ahora por concepto de la cuota de Disse.

Como contrapartida, aseguran que las mutualistas grandes tienen mayor cantidad de socios entre los menores de un año y mayores de 64, por lo que a partir de julio, cuando entre en vigencia el nuevo sistema de cuotas Disse, verán incrementado sus ingresos.


Críticas. El nuevo sistema de cuotas diferenciales para afiliados por Disse se aplica a partir de la ley que creó el Fondo Nacional de Salud (Fonasa), aprobada el pasado 18 de mayo.

Ante esta novedad, el Plenario de Mutualistas, que agrupa a entidades como Cudam, Servicio Médico Integral, Universal y Gremca, asegura que perderán “más de $ 1millón por mes”, según expresó el presidente de esta gremial, Antonio Durán.

El dirigente advirtió a El Observador que el nuevo sistema que aplicará el gobierno desde el Ministerio de Salud Pública, “profundiza la inequidad”, porque “beneficia a las grandes mutualistas y perjudica a las más pequeñas”.

Sin embargo, el vicepresidente del Casmu, Gerardo Eguren, aseguró que el nuevo sistema “es muy bueno”. “A nosotros nos conviene”, reconoció a El Observador.

Durán aseguró que los socios por Disse entre 18 y 44 años de edad “tiene rentabilidad cero” para las instituciones, mientras que en los mayores de 44 años la rentabilidad “es superior a los $ 1.000” por afiliado. La mayoría de los afiliados a las mutualistas grandes son adultos y ancianos.

El Plenario de Mutualistas asegura que las instituciones médicas pequeñas, que hoy están en equilibrio financiero operativo, pasarán a tener sus números en rojo.

Duran recordó que para ingresar al nuevo Sistema Integrado de Salud, que arrancará a partir del 1° de enero de 2008, el gobierno definió que ninguna institución puede tener déficit, algo que con el sistema diferencial de cuotas por Disse “será muy difícil”, advirtió.

“Nos obligan a fusionar mutualistas”, sentenció. En tanto, las mutualistas grandes que hoy tengan algún tipo de déficit, lo reducirán o pasarán a tener equilibrio o superávit operativo.


Respuestas. El actual sistema de cuotas mutuales por Disse es “caótico”, aseguró el director general del Ministerio de Salud Pública (MSP), Daniel Olesker. En defensa del sistema diferencial propuesto por el gobierno, el jerarca informó que el cálculo de las nuevas cuotas se hizo en función de los datos aportados por las mutualistas.

Consultado por El Observador, aseguró además que con el ingreso de 25.000 funcionarios públicos al Sistema Integrado de Salud desde el 1° de julio y con todos los menores de 18 años, unos 500.000, las mutualistas podrán “absorber” los problemas que genere el nuevo sistema de cuotas por Disse.

Fuentes del BPS confiaron a El Observador que los perjuicios pueden rondar el 3% de los ingresos a las mutualistas pequeñas. El Plenario asegura que perderán más del 10%.