Nacionalismos incomodan al BID en su asamblea anual

En los últimos meses han surgido más gobiernos con tendencias a las nacionalizaciones y control de precios refrescando políticas seguidas por gobiernos totalitarios hace más de una generación.

Pero, los ministros de finanzas vienen a la reunión en Guatemala no sólo como testigos de ese empuje sino con la incomodidad también de una piedrecita en el zapato por una gestión que amenaza la imagen del BID: el Banco del Sur.

El Banco del Sur, promovido con petrodólares por el presidente venezolano Hugo Chávez, será como el BID una institución de gobiernos y, por la lista de miembros reclutados hasta ahora, de tendencia mayormente antiestadounidense. Chávez ha hablado de un capital inicial de 7.000 millones de dólares, que todavía es insignificante comparado con el BID, pero ha ofrecido hacer más aportes en la medida en que gane miembros.

Argentina ha ofrecido suscribir prácticamente la mitad del capital del banco, que entraría en operaciones en junio. Ecuador entre 50 y 100 millones. Bolivia ha firmado una carta de intención de membresía. El ministro de Planificación de Brasil Paulo Bernardo Silva dijo que su país será miembro. Aún cuando su idea era convertir al Banco del Sur en el «gran promotor del desarrollo de Sudamérica», Chávez ha estado en gestiones recientes en Nicaragua, que sería el primer país centroamericano en el banco.

«Es una decisión soberana de los países que lo quieran conformar», dijo Luis Moreno, presidente del BID. «Para Latinoamérica es importante tener alternativas y para nosotros lo que significa es todos los días ser más competitivos…».