Navidad no trajo a los rehenes.

La Navidad no trajo consigo la liberación de Clara Rojas -compañera de fórmula de Betancourt-, su hijo Emmanuel, y la ex congresista Consuelo González tal como esperaban sus familiares, tras el anuncio de las FARC el pasado martes.

El paso de las horas fue desvaneciendo la posibilidad de la entrega antes de Navidad, la cual fue confirmada por la senadora colombiana, Piedad Córdoba, quien ofició de mediadora ante las FARC junto al presidente venezolano, Hugo Chávez. Tras aguardar novedades durante el fin de semana, Córdoba regresó el lunes confirmando que la liberación no se produciría hasta después de Navidad.

«Ellos no han aparecido y de momento no hay nada. Por eso regresé», señaló la senadora.

La liberación de los tres rehenes era un gesto de los rebeldes para desagraviar al venezolano, tras la interrupción de su mediación (en el que se buscaba intercambiar 45 rehenes por 500 guerrilleros presos) por decisión del presidente colombiano, Álvaro Uribe.

Las condiciones de la entrega no habían sido adelantadas por la guerrilla en su comunicado, aunque se especulaba que los tres secuestrados serían cedidos a un emisario de Chávez en la zona Sur de la frontera entre Colombia y Venezuela antes de Navidad, lo cual había sido definido por Chávez como un «buen regalo».

Ayer, el presidente venezolano informó a través de un comunicado en el que informará sobre «la fórmula para la liberación de los tres retenidos».

La frontera no ha visto despliegues militares para facilitar la entrega, contrariamente a lo que insinuaron Chávez y Córdoba sobre presuntos obstáculos de Bogotá a las gestiones.

En tanto, las familias de los secuestrados esperan con ansiedad el regreso de los suyos desde el cautiverio en la selva.

«Nuestra Nochebuena será el día que estemos con mi madre. Tenemos una Nochebuena aplazada. Esperamos a que llegue mi mami para hacer la Navidad», dijo Patricia Perdomo, hija de Consuelo González.

Perdomo agregó que la de las víctimas de las FARC son «una sola familia» que no descansará hasta que regresen todos los rehenes.

La jornada navideña no fue otra más para la familia Betancourt. Los hijos (Mélanie y Lorenzo) y el ex esposo (Fabrice Delloye) de la ex candidata presidencial, pasaron esta Nochebuena (la sexta desde su cautiverio) reunidos en París, en el mismo día en que Ingrid cumplió 46 años.

«A Ingrid le gustaba estar en familia, y estuvimos reunidos sólo los cinco, como lo hacíamos en todas las navidades», dijo Juan Carlos Lecompte, el marido de Betancourt, desde Colombia.

El comité francés de apoyo a Betancourt, pidió que para esta Navidad los franceses colocaran una vela en sus ventanas en recuerdo de la rehén.

Un portavoz del comité señaló que este gesto «no va a provocar la liberación de los rehenes, pero esta iniciativa sirve para que sepan que seguimos pensando en ellos».