Negociación colectiva: empresarios protestan

«EN ESTE PAÍS el péndulo laboral es de metal y el gobierno le regaló un imán al Pit-Cnt para atraerlo», comentó un alto representante de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) a un colega suyo, ayer a la salida del seminario de negociación colectiva en el que el sector empresarial presentó su visión crítica del proyecto de ley.

Las cámaras empresariales unificaron criterios y entienden que el proyecto, que actualmente está en discusión parlamentaria, no contempla las pretensiones de los empresarios y dicen que es un ejemplo más del paquete de normas impulsadas por el gobierno actual a favor de los sindicatos de trabajadores.

El presidente de la CIU, Diego Balestra, dijo ayer a Ultimas Noticias que todo el sector empresarial está de acuerdo en conformar una ley de negociación colectiva pero que el actual proyecto en discusión «es uno más de la catarata de leyes, decretos y normativas que sacó este gobierno en los últimos 4 años y una vez más sin consultar al sector privado». Por ello entendió que «sería insólito en el mundo que una ley de negociación colectiva se apruebe con la oposición total del sector empresarial» ya que es una norma «vital para las relaciones laborales».

EL EJE
La principal discrepancia es si se debe instalar una negociación tripartita con el gobierno como arbitro. Así lo plantea el proyecto actual y lo defienden gobierno y sindicatos. Las cámaras aseguran que debe ser una negociación bipartita y sin obligación de negociar.
En ese sentido el gerente de asuntos laborales de la Cámara de Comercio, Juan Mailhos, dijo que se trata del «proyecto sindical porque recoge todas las aspiraciones del movimiento de trabajadores y ninguna de los empresarios».

Sin embargo, afirmó que «no existe resignación en el sector empresarial del Uruguay» en cuanto a defender sus posiciones. «Será la historia la que juzgue los resultados» de la forma en determinar las relaciones laborales, dijo.

Balestra afirmó que las negociaciones tienen que ser bipartitas, libres y voluntarias y es «impensable diseñar un proyecto sólo con el beneplácito de una de las partes afectadas».

El presidente de la CIU dijo que si se aprueba sin las contemplaciones de los empresarios va a recibir permanente opción del sector. Balestra aseguró que es una muy mala señal para el extranjero que el sector empresarial esté permanentemente en contra de la política laboral del gobierno y eso debería ser apreciado por la administración.

«Qué puede pensar un inversor del extranjero cuando se plantee venir a invertir en el país y se encuentre con esta pésima ley; va a generar grandes conflictividades», concluyó Balestra.

Los empresarios afirman que los tiempos actuales no son los correctos para discutir temas de estas características porque todos los legisladores están inmersos en la campaña electoral. Mailhos dijo que esperan «sensibilidad» por parte del Poder Legislativo «porque no es el tiempo para enfrascarseréh esta discusión cuando los legisladores están emitidos en una campaña electoral muy activa».

Además reclama que «el proyecto debe ser reconsiderado y generarse las instancias que el Ministerio de Trabajo nos privó para poder discutir el tema de forma más honesta y de buena fe», puntualizó Mailhos.