Negociaciones estancadas en cumbre de Copenhague

Apenas 24 horas después de comenzada la cumbre sobre clima de Copenhague, las tensiones aparecieron en las mesas de negociación, cuando los países en desarrollo denunciaron que la presidencia de Dinamarca maneja un documento que amenaza el éxito de la reunión.

La presidencia danesa de la cumbre, sin embargo, desmintió la existencia de «un documento secreto» para lograr un acuerdo y dijo que el texto que empezó a ser difundido «era únicamente un borrador».

Esto logró trancar aun más las discusiones que mantenían ayer unos 15.000 delegados sobre la reducción masiva de los gases que producen el efecto invernadero.

Al parecer, no será sencillo llegar en estos días a un acuerdo vinculante mundial.

«Hay una especie de ping-pong entre China y Estados Unidos», comentó un negociador occidental a propósito de los sucesivos anuncios de los dos países más contaminantes del planeta.

El consejero económico de Rusia, Arkadi Dvorkovich, dijo por su parte que en la cumbre de Copenhague no se logrará un «acuerdo vinculante» sino «una declaración política, una serie de declaraciones nacionales y una hoja de ruta para futuras negociaciones».

Los europeos también siguen divididos a propósito de un aumento de su compromiso de reducción de emisiones de gas, que podría pasar de 20 a 30% hasta 2020 si se llega a un acuerdo en estos días.

Ayer se discutía también el financiamiento de los países ricos a los más vulnerables para su adaptación eléctrica.

Millonario. En tanto, la Agencia Internacional de Energía anunció que un fracaso en la conferencia sobre el clima de Copenhague costará 500.000 millones de dólares anuales a la economía mundial.

«Si no se toman medidas inmediatas para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2), se necesitarán 500.000 millones de dólares de inversiones adicionales para recuperar el atraso y volver atrás en el recorrido» que permita limitar el alza de la temperatura mundial en dos grados más, declaró el director de la Agencia, Nobuo Tanaka, luego de presentar un informe.

Aunque el director precisó que «es imposible» lograr en estos días un tratado internacional vinculante, destacó que la cumbre podría desembocar en un anuncio de «un muy fuerte compromiso» de la comunidad internacional a favor de una reducción de las emisiones de dióxido de carbono.

La AIE indicó en el documento divulgado ayer que las ciudades que producen el 70% de las emisiones de CO2 en el mundo deben liderar la lucha contra el calentamiento global.

«Las autoridades locales tienen un importante potencial para reducir las emisiones de gases con efecto invernadero y alentar la adopción de energías renovables», afirmó Tanaka.

Según la AIE, las ciudades tienen un margen de maniobra significativo pues producen la mayor parte del CO2 emitido en el mundo, y por eso en 2030 las emisiones urbanas deberían representar el 76% de las emisiones totales, contra el 71% que representaron en 2006.

En esta línea, Tanaka destacó la actitud de algunas ciudades donde los gobiernos locales impulsaron medidas contra el calentamiento global. Puso como ejemplo a El Hierro, en Islas Canarias, donde los 10.000 habitantes dependen exclusivamente de la energía eólica.

En la segunda jornada de la reunión del clima en Dinamarca, la Organización Meteorológica Mundial advirtió que la primera década del siglo XXI será «la más calurosa que se haya registrado» desde 1850, año en que comenzaron los relevos (ver nota aparte).

Por su lado, la Organización Internacional para las Migraciones indicó ayer en Ginebra que los movimientos de personas causados por los efectos del cambio climático y la degradación del medio ambiente «ya comenzaron».