Néstor Kirchner soporta presiones cruzadas por agitación de piqueteros

BUENOS AIRES | ANSA

El presidente argentino Néstor Kirchner afronta la intensa presión cruzada de los empresarios y los «piqueteros», cuyo enfrentamiento aumenta en vísperas del segundo aniversario del estallido social del 19 y 20 de diciembre del 2001, que provocó la renuncia del ex presidente Fernando De la Rúa.

Dirigentes políticos y piqueteros han advertido en las últimas horas que el acontecimiento podría convertirse en la excusa para alentar los saqueos, como ocurrió en aquellos días calientes de fines del 2001.

La derecha argentina, sin líderes y adormecida durante meses, aparenta levantarse de su letargo frente a las manifestaciones habituales de los piqueteros, que el gobierno argentino ha prometido no reprimir, aún al precio de perder el apoyo de sectores de clase media urbana.

El pedido de orden, que surgió de líderes peronistas y tuvo eco en la prensa, fue oficializado esta semana por el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Alberto Alvarez Gaiani, al exigir del gobierno «una firme y decidida respuesta ante la proliferación de los actos de protesta que empiezan a ser violentos y discriminatorios».

Alvarez Gaiani, dirigente empresario que apoyó la candidatura presidencial de Carlos Menem en abril pasado, encarna al sector más conservador de la UIA que sufrió una fractura reciente, al separarse el grupo «industrialista» que encabeza la empresa Techint.

REACCION. La combativa central sindical CTA respondió ayer que la demanda de la UIA «se enmarca en las peores líneas de pensamiento, que desde el proceso militar y el avance de las políticas represivas en estos años de democracia, apuntan a mantener los privilegios de unos pocos».

Para la CTA, la única posibilidad de alcanzar la paz social que piden los empresarios es mediante «una justa distribución de la riqueza en la Argentina y que no haya ningún hogar pobre» en el país.

El Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, volvió a sostener que la solución a las protestas sociales «no es encarcelar o pegarle dos palazos» a los manifestantes.

El presidente Néstor Kirchner calificó anoche de «autistas» a quienes piden la represión contra los piqueteros, en obvia respuesta a la UIA y las críticas recibidas por el matrimonio Duhalde.

La semana pasada, el ex presidente Eduardo Duhalde y su esposa, la diputada nacional Hilda «Chiche» de Duhalde, también reclamaron «ley y orden» y cuestionaron la «mano de seda» que aplica el gobierno con los piqueteros.

ADVERTENCIA. Dirigentes duhaldistas en la Cámara de Diputados aseguraron a ANSA que no se proponen «hacerle zancadillas» al gobierno, pero advirtieron que «este gobierno está quedando prisionero de las presiones entre los empresarios y los piqueteros, que en algún momento pueden desbordarlo», y «para fin de año puede haber saqueos».

La advertencia sobre la posibilidad de que se cometan saqueos también fue efectuada por el dirigente piquetero «dialoguista» Luis D’Elia, responsabilizando al «aparato duhaldista de estar alentando los desbordes para el 19 y 20 de diciembre».

D’Elia mantiene un diálogo fluido con el presidente Kirchner quien lo incorporó a la delegación que participó de la reciente Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado de Santa Cruz de la Sierra.

Kirchner iniciará el próximo miércoles su mandato presidencial de cuatro años, pues desde el 25 de mayo está completando el período iniciado el 10 de diciembre de 1999 por Fernando De la Rúa.

A partir de ese momento, Kirchner deberá gobernar con un parlamento donde solo contará con alrededor de 30 diputados de probada lealtad, en un bloque de 133, de los cuales casi 40 responden al duhaldismo y una veintena a los gobernadores Carlos Reutemann, de Santa Fe, y José Manuel De la Sota, de Córdoba.