No todas son rosas para las mujeres en el planeta Tierra

Las mujeres participan de la fuerza laboral mundial como nunca en la historia, pero también es récord la cantidad de desempleadas, destinadas a puestos de baja productividad o recibiendo menos paga que los hombres por igual tarea, dijo la Organización Internacional del Trabajo.

En el informe “Tendencias mundiales del empleo de las mujeres 2007”, la OIT indicó que la persistencia de la brecha de género contribuye a una “feminización” de la pobreza entre los trabajadores, que en 2006 sumaron 2,9 millones en el mundo, de los cuales 1,2 millones eran mujeres.

Hoy, el mundo registra el número más alto de mujeres que participan en el mercado laboral, incluyendo a aquellas que tienen empleo y a las que están buscándolo en forma activa.

Sin embargo, 81,8 millones de mujeres se encuentran en situación de desempleo, el número más alto registrado hasta ahora.

“A pesar de los progresos aún hay demasiadas mujeres atrapadas en trabajos mal retribuidos, con frecuencia en la economía informal, sin suficiente protección legal, con poca o ninguna protección social, y con un alto grado de inseguridad”, dijo el director general de la OIT, Juan Somavia.

Agregó que “la promoción del trabajo decente como una herramienta fundamental para responder a la demanda mundial de igualdad de género, permitirá avanzar en forma importante para mejorar los ingresos y las oportunidades de las mujeres y ayudar a las familias a salir de la pobreza”.

Según las estimaciones de la OIT, en 2006 las mujeres tenían más probabilidades de estar desempleadas que los hombres. La tasa de desempleo femenina fue de 6,6%, por encima de la masculina, que alcanzó un 6,1%.

En tanto, la relación empleo-población, que indica la forma en la cual las economías aprovechan el potencial productivo de la población en edad de trabajar, es mucho más baja para las mujeres que para los hombres: la mitad de las mujeres en edad de trabajar (15 años o más) realmente lo hacen, mientras que siete de cada diez hombres, tienen empleo.

Respecto a la diferencia salarial, el informe reveló que en la mayoría de las economías las mujeres aún ganan 90% o menos que sus colegas hombres.

Las conclusiones del informe fueron “sólo parcialmente alentadoras”, pues hay signos de mejoría en las brechas de género, “pero se avanza con lentitud”.

“Los progresos a los cuales se ha referido este informe indican que es posible generar trabajo decente y productivo para las mujeres. Pero esto significa que además de colocar el empleo como una prioridad de las políticas económicas y sociales, será necesario reconocer que los desafíos enfrentados por las mujeres en el mundo del trabajo requieren ser abordados con medidas especialmente diseñadas”, concluyó.

LIBIA: SOLAS, NO

Las autoridades de Libia decidieron prohibir a las mujeres menores de 40 años que dejen el país si no están acompañadas por un hombre de la familia, informó el diario oficial “Al Jamahiriya “, que cuestionó la medida.

La prohibición -que parece inspirarse en la sharia, la ley islámica- entró en vigencia el lunes. Las mujeres podrán viajar sólo en compañía de un “mahram”, es decir un pariente cercano (marido, padre, hermano o tío). El diario pide la anulación de la medida, a la que define como “una flagrante violación al derecho de las mujeres a circular libremente”.

El viernes, Libia celebró el 30° aniversario de la proclamación de la Jamahiriya, el “estado de masas” gobernado en teoría por “comités populares”.

PRESAS EN IRÁN

En tanto, a pesar de la prohibición de realizar reuniones públicas del Día Internacional de la Mujer, que se celebra hoy, el diario “Etemad” informó de una reunión que se realizó el martes en la Universidad Sharif de Teherán.

Otras dos pequeñas manifestaciones de solidaridad con las detenidas fueron convocadas ayer en otras tantas facultades de la universidad estatal de la capital.

Para hoy no se anunció ninguna reunión pública porque las autoridades parecen decididas a prevenir cualquier iniciativa de disenso en las calles.

Desde la represión de las manifestaciones estudiantiles de 2003, la cuestión femenina parece hoy más que nunca un catalizador del movimiento por reformas políticas en Irán, a lo que contribuyó también la actividad de la abogada Shirin Ebadi, Nobel de la Paz.

En el derecho islámico a una mujer le corresponde la mitad de la parte de la herencia que a los hermanos varones, su vida vale también la mitad a los fines indemnizatorios y cuenta la mitad su testimonio ante los tribunales. Por último, en caso de divorcio es más difícil para una mujer obtener garantías económicas y casi imposible que se le otorgue la custodia de los hijos.