Nueva ofensiva empresarial para terminar con las ocupaciones. Clima.

«Se propone agregar un artículo a la ley que refiera a la ilicitud de las ocupaciones habilitando el desalojo inmediato de las empresas ante una ocupación de los lugares de trabajo», dice un documento entregado el lunes pasado a las partes y al que accedió El Observador.

Esa fue una de las propuestas que las gremiales lanzaron al debate con el gobierno y los trabajadores. Allí aparecen reflejadas las mayores aspiraciones de los empleadores y, por tanto, ya comenzaron a surgir las diferencias con el PIT-CNT.

Ayer martes la central sindical analizó el asunto y adelantó que habrá una negativa a negociar bajo estos términos. «Rechazamos el planteo por incoherente, infundado y regresivo. No tiene coherencia con lo que veníamos negociando», dijo a El Observador el dirigente Juan Castillo. «No sabemos por qué pasó esta vuelta de tuerca 20 años para atrás. A los ponchazos con nosotros no», advirtió.

Las cámaras empresariales propusieron, además, cambiar otros aspectos de la ley de negociación colectiva vigente desde 2009 como lo que refiere al intercambio de información. Esa norma prevé que haya datos en la negociación sobre la marcha de la empresa y los titulares de las compañías buscan obtener más garantías de protección de estos, ante el temor de que caigan en manos de su competencia. En ese sentido, aspiran a que la ley diga en forma clara que quienes violen la confidencialidad tengan responsabilidad «civil por daños y perjuicios». A su vez, plantean que el Ministerio de Trabajo sea garante ante la difusión de la información.

Las gremiales pretenden que la negociación por condiciones de trabajo esté separada de todo lo relativo a los aumentos salariales. «Durante la negociación de un convenio colectivo por salarios mínimos por categoría laboral, no se podrán analizar, discutir ni establecer condiciones de trabajo», dice el documento. Otro aspecto incluído es la vigencia de los acuerdos. «Una vez vencido el plazo de vigencia del convenio establecido por las partes, vencerán indefectiblemente todos sus efectos», dice el documento de los empresarios.

Según fuentes sindicales, esto significa que si, por ejemplo, un sindicato logra una reivindicación como el presentismo, solo mantendrá ese beneficio mientras dure el convenio. Es decir, que todo será negociado una vez que se cumplan los plazos firmados por las partes. Esa intención es rechazada en forma enfática por el PIT-CNT.

Otro de los asuntos de la ley de negociación colectiva que está en debate es la integración del Consejo Superior Tripartito. A juicio de las gremiales empresariales, ese órgano debería tener tres representantes de cada una de las partes (trabajadores, gobierno y empresarios) y debería haber a su vez un presidente independiente.

En tanto, los trabajadores tienen en mente contraatacar con una propuesta de 10 puntos, que incluya legalizar la ocupación como extensión del derecho de huelga e incluir en la ley la obligación para los empresarios de argumentar cada uno de los despidos.