Nuevo golpe a la «Hoja de Ruta» tras ataque palestino en Tel Aviv

Además de constituir un nuevo obstáculo para avanzar con el plan de paz del Cuarteto, que estaba detenido por la crisis entre el presidente Arafat y su primer ministro Abu Mazen, puede servir de pretexto a Israel para abstenerse de liberar a miles de prisioneros palestinos recluidos en sus cárceles.

El atacante confesó a los investigadores que milita en las Brigadas de los
Mártires de la mezquita Al Aksa y que llegó desde Jericó en un coche cuyo conductor le llevó a Tel Aviv desde la aldea cisjordana de Azaríe, donde reside.

El conductor, que huyó, era buscado intensamente, en tanto que la policía cree que el vehículo era robado.

Este es el segundo ataque en territorio de Israel desde la tregua anunciada el pasado 29 de junio por varias facciones de la resistencia.

El anterior se registró la semana pasada, cuando un suicida de la Yihad Islámica de la ciudad cisjordana de Jenín causó la muerte a una mujer de 65 años al inmolarse en su hogar.

La tregua fue anunciada por el Movimiento de la Resistencia Islámica (HAMAS), la Yihad Islámica y Al Fatah, al que están afiliadas esas «Brigadas».

Uno de los objetivos del alto el fuego por tres meses con el Gobierno de Ariel Sharón es conseguir la liberación de prisioneros palestinos en las negociaciones que celebra con él Abu Mazen, primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

El ataque se registró mientras los organismos de seguridad de Israel, con la contribución de la policía palestina, buscan en el distrito de Ramala a un taxista israelí desaparecido el viernes pasado en Jerusalén y supuestamente secuestrado por activistas palestinos.

Jefes de una célula de las «Brigadas» desligaron a su organización de la agresión en Tel Aviv, en la que otros dos civiles israelíes resultaron heridos, uno de gravedad en el cuello, el guardián que le impidió al atacante a entrar en el restaurante «Tarabim».

El ataque se produjo poco después de anunciar anoche fuentes palestinas la reconciliación Arafat y Abu Mazen tras una crisis por sus respectivas atribuciones.

Conforme a los trascendido del acuerdo de reconciliación, la «sulja», el primer ministro palestino, que renunció al Comité Central del movimiento Al Fatah, seguirá conduciendo las negociaciones con Israel según la «Hoja de Ruta» para la paz.

Al respecto, fuentes palestinas pronosticaban que el primer ministro volverá a reunirse a principios de la semana próxima con Sharón, quien se halla de visita en Europa.

Dicho encuentro se centrará en la liberación de los prisioneros palestinos -que depende de unos criterios que impedirán la excarcelación de la mayoría de ellos si Sharón no incluye entre los excarcelables a los afiliados a HAMAS y la Yihad- y el repliegue militar israelí de las ciudades aún ocupadas de Cisjordania.

«Las disputas terminaron y todo está ahora en orden», dijo a la prensa Abu Mazen al quedar superada la crisis después de cuatro días sin hablarse con Arafat, con quien cohabita en la cúpula de la ANP.

El jefe de los Servicios Secretos de Egipto, Omar Suleimán, que ya ha medido entre ambos en una crisis similar, llegó hoy a Ramala para refrendar el acuerdo que, según fuentes palestinas, puede poner fin a sus divergencias por el control de los organismos de seguridad palestinos, que deben poner fin a la violencia, según la «Hoja de Ruta», y sobre el tenor de las negociaciones con Israel.

El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Silván Shalom, declaró hoy en el Parlamento que Israel «debe exigir a los palestinos que cumplan con sus obligaciones pues, de lo contrario, la ‘Hoja de ruta nos explotará en la cara».

(EFE)