Nuevo récord del petróleo West Texas

El barril de petróleo Brent también se situó este jueves en un nuevo máximo en Londres y cerró la sesión a 48,90 dólares el barril (159 litros), después de un incremento de 0,91 dólares respecto del miércoles. Los contratos de gasolina para noviembre finalizaron en Nueva York con un precio de 1,40 dólares por galón (3,78 litros), después de un avance en torno a dos centavos. El valor de los contratos de gasolina para entrega en ese mismo mes se situó en 1,43 dólares, alrededor de un centavo por encima del precio de la sesión anterior.
Persiste la preocupación en el mercado neoyorquino por la lenta recuperación de la producción petrolera en el golf o-de México, a casi cuatro semanas’del paso del huracán «Iván» por la región.
Las últimas estimaciones del Servicio federal de Gestión de Minerales (MMS) situaban el nivel de producción alrededor de un 28 por ciento por debajo de la habitual, mientras que nueve plataformas marinas permanecen inactivas. Desde el pasado 11 de setiembre se han dejado de producir 16,5 millones de barriles, lo que equivale a un 2,7 por ciento de la producción anual.
El recorte de producción inquieta al mercado por coincidir con una elevada demanda y con niveles bajos de reservas almacenadas, tanto de petróleo como de gasóleo de calefacción, del que se prevé un incremento de la demanda al llegar la época invernal en EE.UU.
Los últimos datos del Departamento de Energía indicaron que las reservas de crudo son un 4,4 por ciento inferiores a las acumuladas en igual período del año anterior.
La inestabilidad en Nigeria es otro asunto que inquieta a los mercados y los operadores aceleraron las compras al inicio de la jornada, debido a noticias sobre un conflicto laboral que podría alterar las actividades de la compañía anglo-holandesa Royal-Dutch/Shell en ese país. Un portavoz de la empresa indicó, sin embargo, que las actividades de carga en las terminales no se habían alterado, lo que redujo algo la tendencia alcista en los precios.
El fuerte empuje de los precios en el mercado mayorista hace que los expertos prevean un considerable aumento en el precio que pagarán los estadounidenses por mantener cálidos sus hogares el próximo invierno. Los consumidores gastarán un quince por ciento más que en el año anterior por el uso de gas natural; pagarán un 28 por ciento más en aquellos hogares que utilizan gasóleo de calefacción y un 22 por ciento más por emplear propano en sus actividades domésticas, según estimaciones del Departamento de Energía Estadounidense (DOE).

Las causas
Los analistas buscan los culpables de esta imparable escalada del petróleo y reparten sus acusaciones: ¿es una red especulativa de astronómicos beneficios o son los desastres naturales, huelgas o conflictos políticos que sacuden el mundo?.
De esta forma desfila ante el atónito consumidor una retahíla de argumentos que tratan de justificar por qué el crudo está hoy por las nubes y sin visos de variar esa trayectoria alcista.
Hace una semana eran los efectos en la producción petrolera del huracán Iván en el golfo de México o la situación casi de bancarrota de la petrolera rusa Yukos. En las últimas horas entraron en juego los datos sobre las reservas almacenadas de crudo de EE.UU., más bajas de lo habitual, y por si eso no fuese convincente se sacó a colación la huelga en la petrolera Shell en Nigeria. Otros apuntan las previsiones de un aumento del 20 por ciento de la demanda energética de China. El gigante asiático puede de-sestabilizár el mercado.
Este conglomerado de argumentos pueden influir en el precio del crudo, aunque es difícil asimilar que lo puedan subir hasta las nubes. La principal causa que apuntan los expertos es otra y se llama «negocio» o «especulación».

FMI-Petróleo
La crisis del petróleo llevó a
que el Fondo Monetario Internacional redujera la previsión del crecimiento económico global. El vicedirector del Departamento de Investigación del FMI, David Robinson, indicó que la persistente alza de los precios del petróleo tornaba obsoleto el pronóstico de crecimiento de 4,3 por ciento para la economía mundial en el 2005 emitido por el organismo y dijo que el Fondo reduciría su estimación a alrededor de 4 por ciento si hoy tuviera que dar proyecciones.
Dado que la economía mundial crecería este año a su ritmo más rápido en 30 años, Robinson describió al impacto por el precio del crudo como «incómodo pero manejable».
El funcionario dijo que era una llamada de atención para que Estados Unidos y otros grandes consumidores de petróleo aceleren medidas de conservación de la energía.