Número de refugiados aumentó 14% en 2006

Hoy se festeja por mandato de ONU el Día Mundial del Refugiado. Pero los números que arroja el Alto Comisionado de las Naciones Unidas (Acnur) sobre ese tema, indican que no hay nada para celebrar. De hecho, esa organización debió asistir en 2006 a un 56% más de personas que en 2005, entre refugiados, desplazados, apátridas y solicitantes de asilo.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, marcó las diferencias entre el exiliado por motivos económicos y a quien se «honra» en la jornada de hoy: «El refugiado no deja su hogar por gusto, sino para salvar su vida, y el exilio es una situación de incontestable dureza. Más que una oportunidad para conseguir educación o empleo, abandonar su hogar supuso una experiencia terrible de incertidumbre, privación e intolerancia».

En solo un año, el número de refugiados amparados por Acnur creció un 14%, llegando a 9,9 millones de personas. Es el primer aumento registrado desde 2002. El incremento es debido a la situación en Irak. Las guerras interconfesionales entre chiitas y sunitas que azotaron el país en todo 2006 obligaron a un millón y medio de personas a buscar asilo en otros países, como Siria y Jordania. La situación es más grave si se considera que Acnur no es la única entidad de la ONU que atiende a los refugiados. El caso de los palestinos está bajo la órbita de otra oficina particular -la Unrwa-, de la que dependen 4,3 millones de personas.

En total, entonces, cuando se habla de refugiados en el mundo hay que tomar en cuenta un universo superior a 14 millones de seres humanos. O sea, una persona cada 430 no está seguro en su propio país y debe conseguir asilo en el extranjero.

Internos. Los conflictos políticos, sociales y religiosos no se traducen solo en el exilio. El informe de Acnur señala que casi 13 millones de personas sufren las mismas carencias que los considerados refugiados pero en su propio país. Son los desplazados internos. La cifra, estimada al 31 de diciembre de 2006, casi duplica la de 2005.

Esto tiene una explicación y una consecuencia. De Colombia no solo proviene el mayor número de solicitantes de asilo en América Latina, escapando de las guerrillas y los cárteles de drogas. También, con tres millones de desplazados internos, es el país ubicado en el primer lugar del mundo en ese ítem.

La consecuencia del incremento de los refugiados y los desplazados internos es que bajo la órbita de Acnur hoy se encuentren 32,9 millones de personas; esto es un 56% más que en 2005.

Por cada 182 personas en el mundo, hay una que desearía desesperadamente volver a su hogar y no puede. En todo el año pasado, unos 734 mil refugiados pudieron regresar a sus hogares -casi todos en Afganistán y países africanos-; se trató de la segunda cifra más baja en los últimos 15 años.