Obama es el candidato demócrata

El triunfo de Obama fue confirmado primero por la agencia The Associated Press, y luego anunciado por otros medios de prensa, antes que cerraran ayer las urnas en Dakota del Sur y Montana. En el primero de estos estados, su rival Hillary Clinton fue la vencedora, pero fue una victoria con gusto amargo.

El triunfo fue confirmado en base a declaraciones públicas y en privado de muchos superdelegados. De esa manera, alcanzó la «cifra mágica» de los 2.118 votos que necesitaba para asegurarse la candidatura del partido en la Convención Demócrata de Denver de agosto.

La fiesta de celebración de Obama se realizaba anoche en Saint Paul, Minnesota. Se trata de un claro desafío al candidato republicano John McCain, ya que en esa misma ciudad se celebrará la convención de ese partido.»Esta noche, me encuentro frente a ustedes y les digo que seré el candidato demócrata a la Presidencia de Estados Unidos», dijo. Ambos definirán la Presidencia el 4 de noviembre.

hito. Con la nominación del Partido Demócrata a la presidencia en manos de Barack Obama, el país se encuentra en un momento histórico ante la posibilidad de tener un presidente de raza negra.

Obama no es necesariamente el candidato que muchos podrían haber esperado que hiciera historia. Es hijo de un padre negro de Kenia y de una madre blanca de Kansas. Además es demasiado joven para haber participado en la lucha por los derechos civiles, y nunca ha estado en un combate militar.

«Era imposible de anticipar (que él ganaría)«, dijo Shola Lynch, directora de un documental sobre la campaña de 1972 de la representante Shirley Chisholm, una neoyorquina que fue la primera mujer negra que luchó por la presidencia.

En un país cuya identidad propia ha sido deformada por prejuicios raciales desde sus comienzos, este momento ha tardado una eternidad en llegar; o demasiado poco. Después de todo, sólo han pasado 45 años desde que Martin Luther King declaró su sueño de una nación que no hiciera distinciones por el color de la piel, y únicamente han transcurrido poco más de 30 años desde que Mississippi disolvió la comisión de soberanía que luchaba por mantener la segregación y negar a la población negra sus derechos.

Obama, de 46 años de edad -la misma que tenía John Fitzgerald Kennedy cuando lanzó su nominación presidencial- superó a Clinton, la favorita en los inicios, en base a una formidable maquinaria política, una organización impecable en materia de recolección de fondos, y un gran carisma personal. Incluso sus rivales admiten que no hay un fenómeno político parecido en el país desde Kennedy.

Lo extenso y lo duro de la campaña demócrata (Clinton se cansó de aludir a la «inexperiencia» y supuesta «debilidad» de Obama) hace temer que haya existido un desgaste interno. Incluso fue muy marcada la diferencia de su electorado: Obama tenía su fuerte entre los votantes negros, los más jóvenes, los de mejor poder adquisitivo y los de mayor grado educativo. Anoche, el Partido Republicano destacó la desunión de sus rivales políticos.

McCain dijo ayer que un triunfo de su futuro rival sería «un mal cambio» para EE.UU.

Sin embargo, un sondeo publicado ayer por el diario USA Today muestra que Obama ganaría sobre John McCain, por 49% de votos contra 44%. Aun así, el promedio de las encuestas recientes realizado por el sitio especializado independiente RealClearPolitics le otorga a Obama una ventaja de apenas 1,4 puntos porcentuales.