Obama llamó en Berlín a derrumbar todos los muros

El candidato demócrata a la Presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, se dio ayer un baño de masas en Berlín, en un ambiente festivo de 200.000 personas que dejó en evidencia la simpatía que suscita en el público alemán y europeo.
En el parque Tiergarten, en pleno centro berlinés –dividido hasta 1989 por la “cortina de hierro”– y al lado de la Columna de la Victoria, Obama llamó a “una nueva generación” de europeos y estadounidenses a unirse para derrumbar los muros entre aliados, razas o religiones y enfrentar juntos los desafíos del planeta.

Fue la primera vez que un candidato presidencial estadounidense pronuncia un discurso de política extranjera fuera de su país.

Obama dijo que hablaba como ciudadano y no como presidente, pero la velada tuvo claras resonancias políticas. Sus declaraciones invitaron a las comparaciones con los discursos históricos que pronunciaron en Berlín los presidentes estadounidenses John F. Kennedy y Ronald Reagan.

La asistencia en la capital de Alemania fue más del doble que las 75.000 en un acto en Oregón, hasta ahora el más concurrido de la campaña de Obama.

Puentes. En un discurso de unos 25 minutos de duración, Obama aprovechó el significado histórico de Berlín para tender todo tipo de puentes. “El siglo XXI se abrió en un mundo más interdependiente que nunca en la historia de la humanidad”, dijo.

El joven senador de Illinois fue especialmente aplaudido cuando afirmó su intención de luchar contra el calentamiento climático y retirar las tropas estadounidenses de Irak.

“Pueblo de Berlín, pueblos del mundo, ha llegado nuestra hora”, lanzó el senador ante la muchedumbre. “Una nueva generación, nuestra generación, debe dejar su huella en la historia”, afirmó.

Frente al terrorismo, al calentamiento climático, a la droga, a la proliferación nuclear “no podemos permitirnos estar divididos”, agregó.

Al evocar la caída del muro de Berlín en 1989 Obama llamó a derrumbar otros muros.

“Los muros entre los aliados de largo tiempo de una parte y otra del Atlántico, no pueden permanecer erguidos. Los muros entre los países más ricos y los más pobres no pueden permanecer erguidos. Los muros entre las razas y las tribus, entre los nacionales y los inmigrantes, entre los cristianos, musulmanes y judíos no pueden permanecer erguidos”, aseveró.

“Estados Unidos y Europa no pueden mirar sólo hacia si mismos, tienen que tender nuevos puentes para una larga cooperación, que es necesaria para hacer frente a los retos del siglo XXI”, dijo.

Recordó que ya en el pasado hubo buenos ejemplos de lucha conjunta en defensa de la dignidad del hombre, como el puente aéreo hace 60 años, cuando pilotos estadounidenses abastecieron desde el aire a la ciudad, durante más de un año, por causa del bloqueo soviético.

Aunque su discurso tuvo amplios pasajes dirigidos a los berlineses, siempre los aprovechó para enlazarlos con algún tema o conflicto de actualidad, problemas que, dijo, siempre tienen una vertiente global. Y puso como ejemplo, la amapola de Afganistán, que llega en forma de heroína al resto del mundo.

Darfur, Irán, Irak, Medio Oriente, el Líbano: Obama tuvo palabras para todos los conflictos de actualidad, siempre con la tónica de que ninguno de ellos puede resolverlo una nación por sí sola.

Obama se distanció de la política exterior de George W. Bush, y si bien no lo mencionó explícitamente, abogó por una mayor cooperación con Rusia, una lucha efectiva contra el cambio climático y una reducción de las armas nucleares en todo el planeta.

Reconoció que Estados Unidos no siempre ha tenido un comportamiento ejemplar, pero recalcó que desde la llegada de los primeros colonos de Inglaterra la idiosincrasia de su país está ligada a la libertad y a la defensa de la dignidad humana.

Tras sus palabras, interrumpidas muchas veces por los aplausos y los gritos “Yes we can” (“Sí, podemos”), su lema de campaña, Obama se mezcló durante cinco minutos a la muchedumbre que se agolpaba para darle la mano o fotografiarlo.

Un importante dispositivo de seguridad de 1.000 policías rodeó la visita de la estrella del día, el cual costó unos US$ 400.000. Los medios de comunicación locales y mundiales le asignaron una cobertura digna de un presidente de Estados Unidos. Obama viene pegando fuerte. (AFP, AP y EFE)