Obama recibe críticas por la debilidad del estímulo.

En momentos en que la economía de Estados Unidos continúa afectada por la peor recesión desde la Gran Depresión de la década de 1930, el presidente Barack Obama pidió ayer a sus conciudadanos a que tengan paciencia y le otorguen tiempo para que funcione su plan de recuperación.

Reiterando temas mencionados el sábado en su discurso semanal por radio e internet, Obama dijo en un artículo de opinión difundido por el sitio en línea del periódico The Washington Post que su programa de estímulo por 787.000 millones de dólares no tiene como propósito recuperar plenamente la economía del país, sino ofrecer un acicate a fin de frenar su caída libre. «Hasta ahora (el plan) ha hecho eso», escribió Obama.

«Desde el comienzo fue un programa de dos años de duración», indicó, al tiempo que afirmó que el programa «salvará y creará empleos de manera constante una vez se ponga en marcha durante el verano y el otoño». El presidente dijo que hay que darle tiempo al plan de estímulo para que se ponga en marcha.

Dirigiéndose a los estadounidenses, cada vez más preocupados por el aumento constante del desempleo y por el enorme déficit presupuestario, Obama dijo que se debe permitir al plan «funcionar de la manera en que estaba pensado» y recordó que «en cualquier recesión, el desempleo suele recuperarse con más lentitud que otras medidas de actividad económica».

En las encuestas, los estadounidenses han señalado que están dispuestos a dar tiempo a Obama para que enfrente el desastre económico que heredó del presidente George W. Bush, pero ahora que el desempleo se acerca al 10%, la paciencia del público parece muy limitada y el opositor Partido Republicano ha comenzado a criticar el plan, asegurando que no funciona.

Apenas una pequeña parte de los 787.000 millones de dólares autorizados por el plan de reactivación lanzado en febrero ha sido bombeada al interior de la economía, con lo que no fue posible impedir que el desempleo alcance una marca récord en 26 años, del 9,5%.

«No creo que esto se esté moviendo tan rápidamente como cualquiera hubiera esperado», dijo Joel Naroff, economista que dirige Naroff Economic Advisors. «He estado esperando ver cortes de cintas en inauguraciones de proyectos por todas partes, pero no vi nada», comentó el economista.

Funcionarios del gobierno aseguran que la implementación del programa requiere tiempo, pero que ya está ejerciendo impacto. «El paquete de reactivación de la economía está marchando de acuerdo con lo esperado en términos de tasa de cambio y en términos de poner dinero en el bolsillo de los contribuyentes», dijo el viernes el secretario del Tesoro, Timothy Geithner. «Hay inversiones muy sustanciales en productos de infraestructura que ya han empezado a mostrar sus efectos, y que tendrán su máximo impacto sobre la economía en la segunda mitad del año».

Pero algunos críticos dicen que las cosas se están moviendo con demasiada lentitud, y que se necesita otro plan de estímulo, mientras otros argumentan que ésa es una forma ineficiente de fortalecer la alicaída economía.

Algunos republicanos se quejaron de que el gobierno del presidente Barack Obama vendió el paquete prometiendo que el desempleo tendría un techo del 8%. Los asesores del mandatario alegan que cuando Obama asumió en enero la economía estaba mucho peor que lo que habían esperado.

Muchos economistas dicen que el plan de gastos sin precedentes del gobierno, combinando recortes de impuestos y gastos de infraestructura, se necesita para evitar una recesión más profunda, compensando de alguna forma las fuertes caídas del consumo y gastos de las empresas.

El subdirector de presupuesto, Rob Nabors, dijo que el programa había empleado unos 57.000 millones de dólares y que ayudó a salvar o a crear 160.000 nuevos empleos, con relación a lo que hubiera ocurrido sin el paquete. «Creemos que el estímulo tuvo el efecto que esperábamos, que era creación de empleos», dijo.

Para algunos el impacto no es suficiente para contener la espiral descendiente de la economía. Paul Krugman, premio Nobel de Economía, dijo en su blog que el problema «no es que el plan de estímulo está trabajando más lentamente que lo esperado; nunca esperó que los resultados fueran muy rápidos. El problema, explicó es que el agujero que el plan tiene que llenar es mucho mayor que lo esperado».

«Eso -junto con el hecho de que, sí, el plan de estímulo lleva tiempo- es razón suficiente para una segunda vuelta lo antes posible», dijo Krugman.

Obama: «En cualquier recesión, el desempleo suele recuperarse con mayor lentitud».