Obama va por nueva victoria ante Hillary

Si el joven senador de Illinois Barack Obama confirma su victoria de Iowa, asumirá en posición de fuerza el resto de la carrera. Si la ex primera dama Hillary Clinton sale victoriosa, retomará el dinamismo frente a la próximas citas electorales. Con un nuevo fracaso, su tarea será mucho más difícil.

Obama lleva nuevamente la delantera en los sondeos previos a las primarias de New Hampshire. Una encuesta de USA Today/Gallup señala que el líder negro tiene 13 puntos de ventaja sobre Clinton. Asimismo un sondeo de CNN/WMUR también dio que Obama es el favorito por 39% contra 29%.

Algunos analistas vaticinan que una victoria holgada de Obama -sumada al éxito de Iowa- podría significar para Clinton, el fin de su carrera hacia la Casa Blanca, algo que la ex primera dama se encargó de desestimar «pase lo que pase», en una entrevista a la CBS.

Por el lado republicano, el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney se juega mucho en estos comicios. El acaudalado empresario mormón invirtió en vano decenas de millones de dólares en Iowa: un mal desempeño en New Hampshire podría poner freno, si no término, a sus ambiciones presidenciales.

Sin embargo, John McCain es el favorito entre los republicanos. El mismo sondeo de CNN le da un 32% de los votos contra un 26% para Romney.

Si bien la de hoy será recién la segunda etapa rumbo a las convenciones nacionales partidarias, en el pasado, muchos candidatos tiraron la toalla tras una derrota en las primarias de este pequeño Estado (de solo 850 mil votantes inscriptos) de la costa este de Estados Unidos.

De hecho, fue en este estado en el que el favorito demócrata para las elecciones de 2004, Howard Dean, decidió retirarse de la competencia: había perdido, al igual que en Iowa, con John Kerry.

CASI UNA ELECCIÓN. Contrariamente al sistema de «caucus», donde los electores de un mismo partido se congregan y discuten según su afinidad, las primarias parecen más bien una elección normal, con cabinas, boletas y urnas.

New Hampshire organiza primarias «semiabiertas». Los electores que no están inscritos en ningún partido pueden participar en la primaria demócrata o republicana. En cambio, los electores inscritos como republicanos o demócratas no pueden votar en la primaria del otro partido.

Entre los inscriptos, el 26% es demócrata, el 30% republicano y hay un 44% de independientes.

En 2004, cerca de 220.000 electores participaron en las primarias que debían decidir al candidato demócrata. El presidente George W. Bush no tenía rival del lado republicano.