Objetivo cambio climático.

Los líderes de la Unión Europea (UE) abrieron ayer en Bruselas una crucial cumbre de dos días para adoptar un ambicioso plan de lucha contra el cambio climático llamado a preparar al viejo continente para una revolución industrial verde y servir de ejemplo al resto del mundo, con Alemania e Italia dispuestas a defender hasta el final a sus industrias.
El jefe de Estado francés, Nicolas Sarkozy, presidente en ejercicio de la UE, exhortó a sus socios a mostrarse “unidos” en las difíciles negociaciones sobre cambio climático.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, dio ayer una muestra clara de la expectativa mundial ante el plan europeo, al urgir a la UE a mostrar su liderazgo en la lucha contra el calentamiento planetario desde Poznan (Polonia), donde se celebra una conferencia internacional sobre el asunto.

El coreano reclamó al mundo que no retroceder mientras se combate la crisis financiera, y pidió renovar el sentido de urgencia de cara al “desafío definitivo de nuestra era”.

Algunos científicos sostienen que las consecuencias del cambio climático incluyen el potencial deshielo en Groenlandia o Antártica, lo que podría elevar el nivel del mar en varios metros, y la carestía de agua potable para millones de personas a mediados de siglo.

Para Sarkozy, el desafío de cierre de su mandato al frente del bloque es convencer de la necesidad de ese liderazgo a la canciller Angela Merkel, al jefe de gobierno italiano Silvio Berlusconi y al primer ministro polaco Donald Tusk.

En ese sentido, Merkel y Berlusconi llegaron a Bruselas dispuestos a batallar para obtener el mayor número posible de exenciones a la obligación establecida por el plan europeo para que los industriales paguen sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) a partir de 2013.

La UE se fijó en marzo de 2007, justamente bajo Presidencia alemana, un triple objetivo para 2020: reducir en 20% sus emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a sus niveles de 1990 y llevar a 20% la parte de energías renovables en su consumo, que al mismo tiempo debe reducirse un 20%.

Pero aquel ambicioso acuerdo impulsado por Merkel parece lejano ahora para algunos y, ante las preocupaciones de Alemania, Polonia e Italia por el futuro de sus sectores de producción, la Presidencia francesa de la UE prevé incluir numerosas derogaciones para tratar de lograr un compromiso. (AFP y AP)