Ocho horas para el trabajo doméstico

El Poder Ejecutivo decretó que solo se podrán contratar mayores de 18 años, por un salario mínimo de $ 3.150 por mes, y que deberán trabajar un máximo de ocho horas diarias hasta sumar un máximo de 44 semanales. Obligatoriamente deberán gozar de un descanso diario de 30 minutos, o de dos horas, si se quedan a dormir en la casa de los patrones.

Según el decreto firmado por el presidente Tabaré Vázquez el pasado lunes 25 en el Consejo de Ministros, que viene a reglamentar la ley votada el 27 de noviembre de 2006, todas las empleadas domésticas (la mayoría son mujeres) deberán estar debidamente inscritas ante el BPS, tendrán derecho al seguro de paro, a la atención sanitaria que prefieran, sea en mutualistas u hospitales públicos, y al seguro de enfermedad.

Si son contratadas con cama, el empleador deberá proporcionarles alimentación, habitación y asegurarle un día y medio de descanso a la semana, además de respetarle, a rajatabla, nueve horas de descanso nocturno sin interrupciones.

En todos los casos el patrón deberá extender un recibo de sueldo a los empleados domésticos.


Definición. Según define el decreto, se entiende por trabajo doméstico “el que presta, en relación de dependencia, una persona a otra u otras, o a una o más familias, con el objeto de consagrarles su cuidado y su trabajo en el hogar en tareas vinculadas a éste, sin que dichas tareas puedan representar para el empleador una ganancia económica directa”.

En este sentido, no se considera trabajo doméstico el realizado por porteros, limpiadores y ascensoristas empleados en edificios de apartamentos u oficinas, ni tampoco los choferes particulares.

En cuanto a la edad de los empleados domésticos, el gobierno estableció que sólo se podrá contratar a mayores de 18 años, aunque excepcionalmente pueden trabajar, previa autorización del INAU, mayores de 15 años.

En el caso de los empleados “con retiro”, es decir, los que cumplen un horario y dejan el hogar, la media hora de descanso será remunerada. Sin embargo, para aquellos que trabajan y viven en la casa de los empleadores, las dos horas de descanso no serán remuneradas.

En todos los casos las horas extras se pagarán dobles y si se trabajan en domingos o feriados un 150% más.

Respecto a la alimentación de las domésticas contratadas bajo el sistema “sin retiro” (con cama), el patrón deberá asegurar un mínimo de tres comidas: desayuno, almuerzo y cena. La habitación donde pase la noche deberá ser “privada, amueblada e higiénica”, estableció el gobierno.