Ocuparon empresa que tiene sistema de prevención como el que promueve el gobierno

Planta de armado de secadores fue tomada por 35 de 50 empleados que tiene la empresa. Existían pasos previos para prevenir conflictos, pero nada de eso sirvió para evitar la medida
La tradicional apacibilidad de las muy uruguayas vacaciones de Carnaval se vio sacudida en la tarde de ayer con la ocupación de la planta de armado de secadores de pelo Medeltop, de Montevideo, pese a la vigencia en ese rubro de actividad de un mecanismo de consulta concebido para desactivar conflictos muy similar al que el gobierno aspira a incluir en la futura ley de prevención de conflictividad laboral.
Desde el fin de semana pasado todos los dirigentes empresariales se encontraban fuera del país o en Punta del Este y los funcionarios del Ministerio de Trabajo (MTSS) gozaban del tiempo de descanso que el rey Momo renueva cada año entre febrero y marzo. Tal circunstancia, de profundo arraigo en la sociedad “oriental”, determinó que resultaran infructuosos todos los intentos de El Observador para conocer las versiones y datos sobre el nuevo conflicto que pudieran manejar directivos empresariales y jerarcas del gobierno, quienes dijeron –sin excepciones– desconocer la situación. Según pudo saber El Observador, Medeltop es una firma especializada en el armado de secadores de pelo a partir de la importación de insumos, ubicada en el centro de Montevideo y que emplea a medio centenar de personas. Se trataría de una empresa de origen argentino que, paralelamente, también gira en el rubro confecciones aunque bajo otra razón social.

Desde tiendas sindicales se sostiene que son “unos 35” los afiliados al gremio y que “la totalidad” de ellos apoya efectivamente la medida (en total trabaja en la planta industrial medio centenar de personas). En Medeltop, en cambio, se desconoce “la cantidad exacta” de obreros sindicalizados y de los que participan de la ocupación.
Respeto a lo firmado. Como en casi todos los conflictos laborales, las versiones sobre los hechos difieren de acuerdo a su origen e interés específico. Según explicó a El Observador el dirigente de la Unión de Trabajadores Metalúrgicos, Marcelo Abdala, las jerarquías de Medeltop “precipitaron el asunto” a última hora del viernes pasado con la resolución de “despedir a un trabajador sin seguir los pasos previos” establecidos en “el convenio” colectivo vigente en el sector del metal. La razón del cese “aducida” por Medeltop fue “bajo rendimiento” del obrero, argumento rechazado por la representación de los trabajadores en virtud que aquél cuenta “con 10 meses” de desempeño, pasó “con creces el período” de prueba y “había acordado” con la firma que “el lunes (pasado) saldría de licencia”.

El sindicalista dijo que “desde 1986” rige una disposición que estipula –ante el surgimiento de diferencias entre las partes– la apertura de un ámbito bipartito “a nivel de la empresa” y, en última instancia, de negociaciones en “el Consejo de Salario” respectivo.

Hasta el viernes a la tarde, previo al despido, la empresa y el comité de base mantenían un diálogo en torno a cómo deben abonarse los feriados no laborables y a asuntos relacionados con las condiciones de trabajo, como la indumentaria de algunos trabajadores. Los agremiados entienden que el trabajo en lunes y martes de Carnaval –por ejemplo– “se paga doble”, conforme a las normas.

El color del cristal. Pero las autoridades de Medeltop discuten “la aplicabilidad” de ese criterio, establecido “en viejos convenios colectivos” suscritos con anterioridad a su instalación en Uruguay “a fines de los años de 1990”, dijo a El Observador el representante legal de la firma, Miguel Pezzutti.

No obstante esa polémica lectura, Pezzutti manifestó que en la empresa “no” son “obtusos ni cerrados”, por lo cual “siempre” apostaron “al diálogo” para “ir negociando los beneficios” previstos por “esos convenios” al tiempo que pidieron la apertura de “una consulta” con la “sala de abogados del MTSS”, que luego debía marcar la postura oficial.

El abogado precisó que la última conversación bipartita se produjo en la mañana del viernes, apenas horas antes que le fuera comunicado el despido dispuesto por la patronal basado “en razones de productividad”, “problema” acerca del cual “ya se había hablado”.

Según Pezzutti, el próximo encuentro había sido pautado para “el 6 de marzo” con el objetivo de continuar acercando posiciones.

Pero la ocupación fue recibida en la firma con “sorpresa” y con “asombro por la gravedad” de la medida, a la que valoró como “desproporcionada”, y criticó el hecho de que con la ocupación “se cercena el derecho” al trabajo “de 28” empleados y al ejercicio empresarial del “derecho de propiedad”.


Pezzutti anunció que hoy la empresa solicitará “la intervención del Consejo de Salario” del grupo correspondiente.