OIT destacó actitud del gobierno y espera acuerdo para cambiar ley.

Según el documento al que accedió El Observador, la Comisión de Normas «tomó nota del extenso ejercicio de los derechos sindicales en el país y del respeto de los derechos humanos, así como de la declaración del gobierno sobre su voluntad de respetar las disposiciones del convenio» internacional de trabajo.

La comisión «apreció» que durante la Asamblea Anual del organismo en Ginebra «hayan continuado las negociaciones tripartitas», y destacó el hecho de que una misión de OIT visitará Uruguay en agosto de 2011.

El documento agrega que se «espera» que para «poner la legislación plenamente en conformidad con el Convenio, se tomen sin demora las medidas para preparar un proyecto de ley que refleje los comentarios de los órganos de control».

Por eso pide al gobierno que envíe este año a la Comisión de Expertos «una memoria» con los avances logrados «y espera que en un futuro muy próximo se puedan constatar progresos». El fallo no hace referencia al decreto sobre las ocupaciones.

Satisfechos
El gobierno se siente satisfecho con el fallo. Tanto que el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta,dijo que «finalmente la presentación del caso en la OIT fue positiva porque hubo un reconocimiento a los derechos existentes en el país». Indicó que la intervención del representante empresarial, que «exigió un trato duro» con Uruguay, «fracasó». Brenta espera que en poco tiempo se logre un acuerdo «para enviar al Parlamento un proyecto de ley definitivo».

En tanto, el presidente de la Cámara de Comercio, Alfonso Varela, dijo a El Observador que el fallo es «correcto». Señaló que «no esperaba» que se hiciera referencia al decreto sobre las ocupaciones porque «no está en la ley» que el empresariado cuestionó. «Es un reconocimiento a que el gobierno hizo esfuerzos en pro de la legislación laboral y que debe cumplir con los deberes que le impuso el Comité de Libertad Sindical», manifestó. Además dijo que haber presentado la queja «fue bueno para el país porque provocó la reacción de que hay que encarar el tema».

Los empresarios habían denunciado en el organismo internacional que la ley fue elaborada sin tomar en cuenta sus opiniones. Cuestionaron la posibilidad de que los Consejos de Salarios establezcan condiciones de trabajo y criticaron el decreto que regula las ocupaciones de lugares de trabajo, entre otras cosas. Habían señalado que el gobierno estuvo «omiso» en cumplir con las recomendaciones de la OIT, que pidió que se «vele» por los derechos patronales y de los trabajadores de ingresar a los lugares ocupados. También había recomendado al gobierno que «en consulta» con empresarios y trabajadores introdujera cambios a la ley de Negociación Colectiva.